Las plataformas ciudadanas contrarias a las macrogranjas industriales y macroplantas de biometano en Castilla-La Mancha protagonizaron este pasado domingo 31 de mayo una manifestación en Cuenca para reclamar una mayor protección del territorio rural y exigir cambios en la planificación regional relacionada con este tipo de proyectos.
La movilización, convocada por las coordinadoras “Stop Macrogranjas de Castilla-La Mancha” y “Stop Biometano de Castilla-La Mancha”, contó con la participación de colectivos de distintos puntos de la región, entre ellos representantes de la plataforma Stop Biometano y Residuos Médicos de Socuéllamos.
Durante la protesta, las plataformas denunciaron lo que consideran una falta de respuesta institucional ante las 15.071 alegaciones presentadas al Plan Regional relacionado con plantas de biometano y reclamaron la convocatoria de una reunión solicitada meses atrás con responsables del Gobierno regional.
Los colectivos defendieron que la capacidad de estas instalaciones debe limitarse a los residuos generados en cada territorio y alertaron de posibles consecuencias medioambientales y sanitarias derivadas de proyectos de gran tamaño, especialmente en relación con la contaminación de acuíferos, la emisión de gases y la gestión de residuos.
Asimismo, las plataformas reclamaron la suspensión cautelar de licencias e inversiones vinculadas a este tipo de actividades hasta que exista una regulación más estricta y una evaluación detallada de los impactos ambientales y sociales.
En el comunicado difundido tras la movilización, los organizadores también mostraron su desacuerdo con la propuesta de resolución presentada recientemente por el PSOE en las Cortes regionales, al considerar que las medidas planteadas son insuficientes para garantizar la protección del medio rural.
Las asociaciones participantes insistieron además en la necesidad de respetar la autonomía municipal para que los ayuntamientos puedan decidir sobre la implantación de este tipo de proyectos en sus términos municipales.
Desde la plataforma de Socuéllamos continúan mostrando su rechazo tanto a las plantas de biometano como a posibles instalaciones relacionadas con residuos médicos, reiterando su preocupación por el impacto que podrían tener sobre la salud, el medio ambiente y la calidad de vida de los vecinos.











