Compromiso con la protección de datos personales

Volver al Home
Visita Avatel
Visita la web de Socéllamos Turismo
Visita la web de Socuéllamos Turismo, patria del vino

Una amplísima participación, especialmente entre los más pequeños, marca una edición en la que decenas de parejas han vuelto a demostrar que las costumbres de Socuéllamos tienen futuro

Manchavino 2026 ha vuelto a dejar este domingo una de esas imágenes que hablan por sí solas. Decenas de parejas han participado en el XXV Concurso Regional de Pisada de Uva, una de las actividades más tradicionales de la programación y que este año ha vuelto a registrar una extraordinaria participación.

El concurso se ha desarrollado a lo largo de la mañana con sus diferentes categorías, comenzando por los niños y niñas de hasta 8 años, que han protagonizado probablemente algunos de los momentos más entrañables y también una de las categorías con mayor respuesta.

Después ha llegado el turno de los participantes de 9 a 12 años, antes de dar paso a las categorías juvenil y adulta, con las que ha finalizado esta vigésimo quinta edición.

Más allá de la competición y de quién consiguiera realizar la mejor pisada, la gran noticia ha estado precisamente en la participación.

Y especialmente en la de los niños.

Porque da gusto comprobar cómo los más pequeños de Socuéllamos participan, disfrutan y hacen suyas unas tradiciones que forman parte de la identidad de nuestro pueblo. Verlos pisar la uva, competir, animarse unos a otros y vivir con naturalidad una costumbre estrechamente ligada a la vendimia es también comprobar que existe una nueva generación dispuesta a mantenerla viva.

La pisada de la uva representa una de las imágenes históricamente asociadas a la vendimia. Hoy los métodos de elaboración han cambiado profundamente y la tecnología forma parte inseparable de las bodegas, pero recuperar simbólicamente aquella forma de obtener el mosto permite acercar a las nuevas generaciones una parte de la historia vitivinícola de Socuéllamos.

Eso es precisamente lo que consigue cada año este concurso: convertir una tradición en una fiesta y hacer que los niños no la contemplen únicamente como algo que hacían sus abuelos o bisabuelos, sino como algo que ellos mismos pueden vivir y disfrutar.

La elevada participación registrada en las categorías infantiles adquiere por ello un significado especial. Padres, madres, familiares y público han acompañado a los pequeños alrededor de la competición, dejando un gran ambiente durante toda la mañana.

Posteriormente, los jóvenes y adultos han tomado el relevo, completando una jornada en la que decenas de parejas se han esmerado a fondo sobre la uva, entre esfuerzo, competición y muchas ganas de disfrutar.

El concurso alcanza además una cifra especialmente significativa: 25 ediciones. Un cuarto de siglo manteniendo dentro de Manchavino una actividad que conecta directamente con el pasado vitivinícola de Socuéllamos.

La edición de 2026 vuelve a demostrar, además, el enorme tirón que están teniendo las actividades tradicionales programadas durante este domingo. Los diferentes concursos están consiguiendo una importante respuesta del público y, en el caso de la pisada, la participación infantil ha sido especialmente destacada.

Manchavino habla de vino, bodegas y vendimia, pero también de identidad, recuerdos y transmisión de costumbres. Y pocas imágenes representan mejor esa idea que la de un niño pisando uvas y disfrutando mientras aprende, casi sin darse cuenta, una tradición que forma parte de la historia de su pueblo.

El XXV Concurso Regional de Pisada de Uva termina así con una participación extraordinaria y, quizá, con algo todavía más importante: la constatación de que las tradiciones de Socuéllamos continúan teniendo relevo.

Os dejamos una amplísima galería de imágenes de una mañana para disfrutar, recordar y, sobre todo, presumir de nuestras tradiciones y de Socuéllamos.