La Diputación de Ciudad Real difundirá entre las Comunidades de Usuarios de Aguas Subterráneas, asociaciones agrarias, sectores afectados y el conjunto de la sociedad provincial las conclusiones del estudio hidrogeológico realizado en el marco del Proyecto RealWater.
El presidente de la institución provincial, Miguel Ángel Valverde, y la vicepresidenta responsable del Área de Impulso Económico y Territorial a la Provincia, Sonia González, han mantenido una reunión con los organismos y empresas que han desarrollado el trabajo de campo.
El estudio, realizado en el marco del proyecto que desarrollan la Diputación, Aqualia y Emaser, con la participación de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, Tragsatec y la colaboración de las Comunidades de Usuarios de Aguas Subterráneas, aporta información actualizada sobre la situación del Acuífero 23 y las masas de agua vinculadas.

El trabajo parte de una amplia recopilación documental, con más de 300 estudios hidrogeológicos y alrededor de 500 columnas geológicas, y analiza aspectos como la evolución de los niveles piezométricos, las captaciones existentes, la profundidad del agua, la situación de los pozos, la transmisibilidad y el coeficiente de almacenamiento de los acuíferos.
Una de las principales conclusiones expuestas es que la provincia arrastra un ciclo seco prolongado de unos once años, que ha provocado descensos importantes en los niveles de agua subterránea. En algunas zonas del entorno de las Tablas de Daimiel se han constatado bajadas de alrededor de 20 metros, mientras que en áreas centrales y orientales del acuífero los descensos alcanzan entre 25 y casi 30 metros, situándose en algunos puntos en mínimos históricos.
El estudio ha analizado cerca de 29.200 captaciones legales en las masas de agua estudiadas. Según los datos presentados, alrededor de 2.182 captaciones aparecen ya secas, lo que supone un 7,5% del total. Si se mantiene la tendencia actual, este porcentaje podría elevarse hasta el 13% en cinco años y hasta el 17% en el horizonte de 2036.
Los técnicos han advertido, además, de que el problema no se limita únicamente a los pozos completamente secos, ya que muchas captaciones que todavía tienen agua presentan dificultades para mantener caudales suficientes. Esta situación obliga en algunos casos a reducir tiempos de riego, alternar turnos o disminuir extracciones.
Entre las zonas donde se han detectado dificultades destacan espacios situados entre Tomelloso y Socuéllamos, así como el sur de Daimiel y áreas periféricas del Acuífero 23, donde los descensos de nivel tienen consecuencias más inmediatas sobre las captaciones.
Durante la reunión, Valverde se interesó también por la posible existencia de recursos en acuíferos más profundos y por el grado de conexión entre masas de agua. Los técnicos explicaron que, aunque existe agua en determinadas zonas más profundas, su explotación resulta compleja, costosa y no implica necesariamente disponer de nuevos volúmenes independientes.
El presidente de la Diputación consideró fundamental que las conclusiones del estudio se trasladen de manera clara a las comunidades de usuarios, organizaciones agrarias, sectores afectados y al conjunto de la sociedad. Según Valverde, contar con información actualizada es esencial para avanzar hacia una gestión responsable del agua.
Valverde subrayó que el agua es un factor decisivo para el futuro de la provincia, no solo desde el punto de vista medioambiental, sino también social y económico, debido al peso de la agricultura y de la industria agroalimentaria en Ciudad Real.
La Diputación promoverá la difusión de este estudio con el objetivo de favorecer un debate informado, transparente y responsable sobre la evolución de los caudales subterráneos, la gestión de los acuíferos y el futuro hídrico de la provincia.












