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La Casa Palacio de la Encomienda ha vuelto a mirar esta mañana al pasado agrícola de la localidad con aperos, fotografías antiguas y una degustación de sardinas con huevos

Las III Jornadas Etnográficas de la Mula han continuado este sábado 15 de agosto en Socuéllamos poniendo en valor las raíces agrícolas de la localidad y, especialmente, a quienes durante buena parte de su vida estuvieron ligados a las labores tradicionales del campo.

La Casa Palacio de la Encomienda ha vuelto a ser el punto de encuentro desde primera hora de la mañana. Allí, vecinos y visitantes han podido contemplar una exposición de aperos y útiles de labranza, elementos que permiten recordar cómo era el trabajo agrícola antes de la mecanización que transformó definitivamente el campo.

La muestra se ha completado con una selección de fotografías antiguas de los Hermanos Reales, imágenes que constituyen un testimonio gráfico de aquellas faenas, de sus protagonistas y de una forma de vida estrechamente vinculada a la agricultura socuellamina.

Uno de los momentos destacados de esta última jornada ha sido el reconocimiento a José Antonio Guillén y Francisco Collado Amorós, dentro de unas jornadas que no solo pretenden conservar objetos e imágenes del pasado, sino también mantener viva la memoria de las personas relacionadas con esta parte de la historia local.

La mañana ha tenido, como no podía ser de otra manera, un almuerzo de sardinas con huevos, recuperando sabores sencillos y tradicionales asociados también a la cultura popular y a las jornadas de trabajo en el campo.

Las III Jornadas Etnográficas de la Mula ponen así el acento, en este último día de la Feria y Fiestas 2026, en un patrimonio que va mucho más allá de los antiguos aperos: el recuerdo de generaciones de hombres y mujeres que hicieron del campo su vida y que forman parte de la memoria de Socuéllamos.

FOTOGRAFÍAS: Carmen Blázquez