El presidente de Castilla-La Mancha considera que el acuerdo supone una renuncia al principio de igualdad y lamenta que proceda de un Gobierno que se define de izquierdas
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha vuelto a mostrar este viernes su rechazo al modelo de financiación autonómica, asegurando que resulta “enormemente doloroso” que sea un Gobierno que se define de izquierdas el que, a su juicio, esté impulsando un sistema que considera contrario a la igualdad entre los españoles.

García-Page se ha pronunciado sobre esta cuestión durante una entrevista concedida esta mañana al programa ‘Espejo Público’, según recoge una nota de prensa difundida por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
El jefe del Ejecutivo autonómico ha sido especialmente crítico con el planteamiento del nuevo modelo, al considerar “enormemente doloroso que sea un Gobierno que se auto titula permanentemente de izquierdas el que pacte el modelo más insolidario, más injusto y más desigual de la democracia española”.
Para García-Page, el debate sobre la financiación de las comunidades autónomas trasciende el reparto de los recursos económicos y afecta directamente a uno de los principios que considera fundamentales del sistema democrático.
“Esta situación es la renuncia al valor más esencial de la democracia, que es el principio de igualdad”, ha señalado el presidente castellanomanchego durante la entrevista.
Las declaraciones se enmarcan en la posición crítica que el presidente regional mantiene respecto a cualquier modelo de financiación que, desde su perspectiva, pueda establecer diferencias entre territorios y afectar al principio de igualdad.











