La plataforma ciudadana Stop Plantas de Biometano y Residuos Médicos celebró en la noche del martes una nueva y última charla informativa, esta vez en el parque de la ermita de la Virgen de Loreto, como parte de su recorrido por los barrios de la localidad. El objetivo sigue siendo claro: concienciar a la población sobre los riesgos ambientales, económicos y sanitarios que, según los convocantes, implican los proyectos de plantas de biometano y tratamiento de residuos médicos en Socuéllamos.

Durante el acto se subrayó que los dos expedientes para plantas de biometano previstos en el término municipal se encuentran actualmente paralizados y a la espera de resolución definitiva. La plataforma atribuyó esta paralización a la presión ciudadana, las más de 6.000 firmas recogidas y el cambio de criterio urbanístico aprobado por el Pleno del Ayuntamiento el pasado 17 de julio, que limita la implantación de este tipo de instalaciones.

Uno de los portavoces denunció que se trata de plantas para procesar hasta 230.000 toneladas anuales de residuos, equivalentes a unos 60 camiones diarios, y aseguró que el 95 % del gas generado se quemaría en antorchas debido a su baja calidad, liberando partículas contaminantes. Además, alertó sobre el impacto del digestato, un residuo viscoso y maloliente que, según explicó, “ni se vende ni se valora como fertilizante, sino que se regala y acaba degradando los suelos con el tiempo”.

También se denunció la posible llegada de más instalaciones tras la publicación del Plan de Biometanización 2030 de la Junta de Comunidades, que prevé la instalación de 70 plantas en Castilla-La Mancha. En este sentido, se anunció una nueva campaña masiva de recogida de alegaciones individuales y colectivas, con el objetivo de inundar de oposición ciudadana el registro público antes del 17 de agosto.

En el transcurso de la charla se reiteró que la plataforma es apolítica y se pidió “respeto a la verdad” tras las últimas declaraciones públicas de algunos grupos municipales. También se criticó que se haya otorgado licencia urbanística directa a la planta experimental de residuos sanitarios ubicada en el polígono industrial, sin que se haya informado debidamente al pueblo ni resuelto los 500 recursos presentados por particulares.

Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la intervención de la concejal no adscrita María José Beteta, presente en el acto. La plataforma reconoció públicamente su apoyo desde el inicio del movimiento y su “coherencia personal”. En sus propias palabras, Beteta afirmó: “Estoy aquí no como política, lo prometo. Estoy como una vecina más que quiero lo mejor para mi pueblo, que quiero salir por la calle mirándoos a los ojos y tener la tranquilidad de saber que a nuestros hijos y nietos les vamos a dejar un pueblo limpio.”

El acto concluyó con un llamado a la participación ciudadana, especialmente de los jóvenes, en las próximas acciones de la plataforma. Se recordó que “esto solo lo frenamos entre todos” y que la lucha no ha terminado: “No podemos bajar la guardia hasta que no quede ni una sola planta proyectada en Socuéllamos.”