Yo nunca había conocido el mar
solo conocía llanura profunda
en la que todo lo estéril abunda
y domingos son fiesta de guardar.

Cuando conocí no deje marchar
y lo puse en mi piel como una funda
ahora somos constante coyunda
ahora sé el significado amar.

Que suerte en sus aguas poder nadar
Y cuando la sal, nuestra piel inunda
el corazón quiere poder hablar

amo su calma y su furia iracunda
decirle, contigo me voy a casar
juntos vivir una vida fecunda.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *