A pocos días del inicio de la tradicional Fiesta de la Santa Cruz, el ambiente ya se respira en Socuéllamos. Socuéllamos al Día ha querido acercarse a uno de los ensayos del Grupo de Mayeros, que ultima los preparativos para una de las citas más arraigadas del calendario local.
Este año, la celebración tendrá un marcado carácter emotivo, ya que los cantos estarán dedicados a Almudena, miembro del grupo fallecida el pasado mes de octubre en un accidente. Sus compañeros han querido recordarla de manera especial, trasladando también su apoyo a la familia y a su entorno más cercano. “La echamos muchísimo en falta y estas noches nos acordamos mucho de ella”, señalaron durante el ensayo.
El grupo, formado por unas 25 personas con edades comprendidas entre los 10 y los 83 años, refleja el carácter intergeneracional de esta tradición, en la que conviven juventud y experiencia. Los ensayos comenzaron tras la Semana Santa y se desarrollan varios días a la semana, manteniendo viva una costumbre que, en muchos casos, pasa de generación en generación dentro de las familias.
Más allá del aspecto festivo, los mayeros destacan el componente emocional y cultural de esta celebración. “Cantamos por fe, por tradición y por recordar a quienes ya no están”, explican, subrayando que el verdadero sentido de la fiesta reside en mantener vivo el legado de quienes la han transmitido durante años.
La noche del próximo jueves marcará el inicio de la ronda de mayos, que arrancará en la iglesia y continuará por distintos puntos del municipio, como el Ayuntamiento o varias cruces emblemáticas.
El recorrido comenzará el jueves a las 22:30 horas en la iglesia, donde se cantará el mayo. A continuación, el grupo se dirigirá al Ayuntamiento para interpretar el tradicional “mayo de las mozas” a la alcaldesa, Conchi Arenas, y solicitar el permiso para iniciar la ronda. Posteriormente, continuarán en la cruz de la Plaza, donde cantarán el mayo completo, y seguirán por la parroquia de San José, la cruz de Amparo Bellón en la calle Echegaray, el restaurante Calcímacú y, finalmente, los vecinos del barrio de la iglesia. Posteriormente, el día 3 de mayo, el grupo participará también en la tradicional ofrenda floral.
Entre coplas, ensayos y anécdotas, el Grupo de Mayeros afronta una nueva edición de esta fiesta con ilusión, pero también con el recuerdo presente de quienes ya no están. Un año en el que la tradición se mezcla con la emoción para seguir dando sentido a una de las celebraciones más queridas de Socuéllamos.


























