Compromiso con la protección de datos personales

Volver al Home
Visita Avatel
Visita la web de Socéllamos Turismo
Visita la web de Socuéllamos Turismo, patria del vino

El barrio Casqueral Estación rendirá homenaje el próximo viernes 24 de julio a Francisco Sánchez Cantarero, vecino muy querido del barrio y cuya historia de vida ha sido recogida por Alfonso Montero, autor del texto en el que se basa esta semblanza.

Según relata Alfonso Montero, Francisco nació en abril de 1933 en la misma casa familiar en la que reside actualmente, situada entonces en la Travesía de Atocha, hoy calle Lope de Vega. Por tanto, Francisco ha nacido, crecido y vivido siempre en el barrio Casqueral.

Hijo de Cástor, natural de Socuéllamos, y de Balbina, natural de Santa María de los Llanos, fue el pequeño de cinco hermanos. Como recuerda Alfonso Montero en su texto, Francisco pertenece a esa generación de niños de la posguerra que tuvieron que afrontar desde muy pequeños un tiempo marcado por las dificultades económicas y la escasez.

Con apenas 10 años comenzó a trabajar. Su primer empleo fue en la casa de Rodrigo Carrasco, donde su madre estaba sirviendo. Allí se encargaba de llevar leche al pueblo para elaborar queso, primero con una borrica y posteriormente con un carro. Aquel trabajo, que se prolongó durante 14 meses, apenas le permitió asistir a la escuela.

También trabajó con su tío paterno, Antonio Sánchez “Chalupa”, dedicado al cultivo de viñedo, cereal y huerta. Con los productos de la huerta, especialmente coles y repollos, acudían a vender a pueblos del entorno como Villarrobledo, Belmonte o Las Mesas.

Entre los recuerdos recogidos por Alfonso Montero, Francisco conserva especialmente el momento en el que sus tíos Antonio y Cayetana construyeron la ermita de San Antonio, en el paraje El Llano, en los años 50. Él mismo se encargó de transportar con la mula numerosos viajes de piedra del terreno para su construcción.

A sus 93 años, Francisco Sánchez Cantarero conserva una fortaleza y lucidez admirables. Todos los años, también este 2026, acompaña a pie la procesión de San Isidro desde la calle Las Cruces hasta la ermita de Titos, recorriendo más de cinco kilómetros.

De las fiestas del barrio, Francisco destaca especialmente la tradicional misa de campaña en recuerdo de los fallecidos, a la que, según señala Alfonso Montero, ha asistido todos los años. También se recuerda que el espacio situado al inicio de la calle Manzanares, perteneciente a la familia de Francisco, fue cedido gratuitamente durante varios años para la celebración de la corrida de vaquillas, tanto en las fiestas del barrio como en las patronales de agosto.

El próximo viernes 24 de julio, Francisco recibirá un merecido homenaje del barrio Casqueral Estación, al que ha contribuido a engrandecer durante sus 93 años de vida. Estará acompañado por su familia, sobrinos y sobrinos-nietos, además del cariño y la admiración de todo un barrio.

La historia de Francisco Sánchez Cantarero, recogida por Alfonso Montero, es también la historia de una generación trabajadora, humilde y profundamente vinculada a su tierra, a sus tradiciones y a su barrio.