El conjunto socuellamino cayó por 0-1 en la ida de la final regional, pese a ser muy superior durante los 90 minutos
El estadio Paquito Giménez fue escenario este sábado de un desenlace cruel para la Unión Deportiva Socuéllamos, que vio cómo se le escapaba el partido en el minuto 94 tras un encuentro que dominó de principio a fin. El CD Villacañas logró el 0-1 en la última acción del choque, dejando un sabor amargo entre la afición local, aunque con la eliminatoria aún abierta.
Desde el arranque, el Socuéllamos mostró su ambición. En el minuto 7, Serrano tuvo una ocasión clarísima en un mano a mano con el portero Ángel Pérez, que evitaría en varias ocasiones el gol local con intervenciones providenciales. El equipo de casa llevó el peso del juego, generando peligro constante ante un Villacañas que optó por un planteamiento defensivo.
En la segunda mitad, el guion se mantuvo. En el 49, Rodrigañez obligó al meta visitante a estirarse para salvar el 1-0, y nuevamente Serrano dispuso de una clara oportunidad en el 78, que tampoco encontró portería. La tensión fue en aumento cuando, en el minuto 80, Escobar marcó un tanto que fue anulado por fuera de juego, muy protestado desde la grada.
Cuando el empate parecía inevitable, en el descuento, Gonzalo Saiz cazó un balón dividido tras una posible falta sobre Anaba y batió a Bernabé con un disparo cruzado. El tanto silenció el Paquito Giménez y desató la euforia visitante, que celebró con intensidad el triunfo.
A pesar de esta derrota, la UD Socuéllamos no baja los brazos. El resultado es ajustado y el equipo ha demostrado que tiene argumentos futbolísticos de sobra para darle la vuelta. La vuelta se disputará el próximo sábado a las 19:30 horas en Las Pirámides, donde el equipo socuellamino buscará la remontada y el sueño del ascenso.
Dos goles separan al Socu de seguir creyendo. Y si algo ha demostrado esta plantilla durante toda la temporada es que nunca se rinde.












