El mes de junio ha cerrado en España con un récord histórico de fallecimientos atribuibles al calor extremo. Según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria, MoMo, del Instituto de Salud Carlos III, se han registrado 1.031 muertes asociadas a las altas temperaturas durante el mes.
Esta cifra supone el peor dato para un mes de junio desde que este sistema comenzó a funcionar en 2015 y representa un incremento del 153% respecto a junio de 2025, cuando se contabilizaron 407 fallecimientos atribuibles al calor.
En Castilla-La Mancha, las estimaciones sitúan en 31 las muertes asociadas a las altas temperaturas durante el mes de junio. La región se encuentra por debajo de comunidades como Cataluña, País Vasco, Castilla y León, Madrid, Galicia, Andalucía, Comunidad Valenciana, Navarra, Asturias, Cantabria o Aragón, pero también ha sufrido el impacto de un inicio de verano especialmente caluroso.

La mayor parte de los fallecimientos se concentró en los últimos días del mes, coincidiendo con la ola de calor que afectó a buena parte del país y que dejó temperaturas superiores a los 40 grados en numerosas localidades.
El perfil de las personas fallecidas muestra una especial incidencia en la población de mayor edad. Del total de 1.031 muertes estimadas en España, 1.022 correspondieron a personas mayores de 65 años, y de ellas 720 eran mayores de 85 años. Por sexo, el exceso de mortalidad afectó en mayor medida a las mujeres, con 624 fallecimientos, frente a 405 hombres.
Por comunidades autónomas, Cataluña fue la región con mayor número de muertes atribuibles al calor, con 218, seguida del País Vasco, con 147; Castilla y León, con 96; Madrid, con 92; Galicia, con 88; Andalucía, con 72; Comunidad Valenciana, con 62; Navarra, con 53; Asturias, con 51; Cantabria, con 49; Aragón, con 45; y Castilla-La Mancha, con 31.
Las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de extremar la precaución durante los episodios de altas temperaturas, especialmente en personas mayores, niños, enfermos crónicos y trabajadores expuestos al sol.
Entre las principales recomendaciones se encuentran beber agua con frecuencia, evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día, reducir la actividad física intensa, permanecer en lugares frescos y prestar especial atención a las personas vulnerables.
El dato de junio vuelve a poner de manifiesto el impacto del calor extremo sobre la salud pública y la necesidad de reforzar las medidas de prevención durante los meses de verano.











