La concejala no adscrita del Ayuntamiento de Socuéllamos, María José Beteta, ha realizado una valoración muy crítica del pleno ordinario celebrado el pasado jueves, una sesión que terminó de madrugada y que estuvo marcada por la tensión política, los enfrentamientos verbales y diversos momentos de crispación entre gobierno y oposición.

Beteta calificó el pleno como “feo, bronco y desagradable”, aunque responsabilizó directamente a la alcaldesa, Conchi Arenas, de la situación generada durante el desarrollo de la sesión. Según afirmó, la regidora “no supo llevar el pleno ni gestionar los turnos de palabra”, llegando incluso, aseguró, a cometer errores en la aplicación del reglamento municipal.

La edil sostuvo que gran parte de los puntos ordinarios del orden del día se desarrollaron con normalidad, especialmente aquellos tratados previamente en comisión, como modificaciones de ordenanzas o expedientes administrativos. Sin embargo, señaló que la tensión aumentó especialmente durante el debate de las mociones presentadas por Vox y en algunos enfrentamientos entre miembros del gobierno y la oposición.

María José Beteta cuestionó duramente que las mociones presentadas por Vox llegaran finalmente al pleno pese a haber sido rechazadas previamente en comisión informativa. Además, afirmó que algunas de las propuestas contenían aspectos que, según ella, “iban en contra de la Constitución y de las leyes”.

Uno de los momentos más tensos de la sesión se produjo cuando la alcaldesa llamó al orden a Beteta y ordenó su expulsión tras acumular varios avisos durante el debate plenario. La edil se negó a abandonar el salón de plenos, lo que generó un fuerte enfrentamiento político y obligó a avisar a la Policía Local.

Sobre este episodio, Beteta defendió que en ningún momento actuó con mala educación ni interrumpió el desarrollo de la sesión, asegurando que únicamente respondió “de forma escueta” a una pregunta realizada por la propia alcaldesa.

La concejala interpretó la expulsión como una estrategia política para intentar dejar en minoría a la oposición durante las votaciones: “Lo que iba buscando permanentemente era expulsar a un concejal de la oposición para que quedasen en mayoría”, aseguró.

Aun así, también quiso disculparse si algún vecino pudo sentirse incómodo por lo ocurrido durante la sesión plenaria.

Beteta criticó además la forma de gobernar del actual equipo municipal, acusándolo de no negociar ni consensuar decisiones con la oposición.

En este sentido, comparó la relación actual con la mantenida anteriormente con el Grupo Socialista, asegurando que las iniciativas que apoyan conjuntamente suelen debatirse y consensuarse previamente.

“Los gobiernos en minoría negocian y consensúan, pero esas palabras no existen en el diccionario del equipo de gobierno”, manifestó.

Sobre la salida del Grupo Municipal VOX del salón de plenos, Beteta considera que fue “un intento de buscar protagonismo en un momento en el que apenas lo habían tenido durante la sesión” y calificó aquella decisión de “ridícula e innecesaria”.

Defensa de la moción sobre parques infantiles y arbolado

La edil también defendió la moción impulsada junto al PSOE para destinar fondos municipales a mejoras en parques infantiles y zonas verdes.

Beteta aseguró que muchos parques presentan actualmente un importante deterioro y recordó que, según afirmó, algunas mejoras realizadas anteriormente no han vuelto a mantenerse.

Asimismo, justificó la propuesta de retirar parte del presupuesto de Turismo para destinarlo a otras necesidades municipales: “Si es donde hay dinero disponible, habrá que tocar de ahí”, señaló.

Otro de los asuntos sobre los que insistió durante su valoración fue el estado de las dependencias de la Policía Local, de las que consideró «indignas para el cuerpo» y de la Escuela Municipal de Música.

También criticó la lentitud en la ejecución de mejoras en la Escuela de Música, asegurando que más de un año después de los informes técnicos aún siguen pendientes varias actuaciones básicas.

Finalmente, la concejala respondió a las críticas recibidas desde el equipo de gobierno por su salida de Vox y su actual posición como concejala no adscrita.

Beteta rechazó definirse como tránsfuga y aseguró que su objetivo sigue siendo “defender a los vecinos y al pueblo de Socuéllamos”.

La edil concluyó insistiendo en que el actual equipo de gobierno “no sabe gestionar la minoría” y reclamó mayor diálogo político y menos confrontación en los futuros plenos municipales.