La UD Socuéllamos regresa a la Tercera RFEF después de una exigente y complicada campaña en la Segunda RFEF, en la que no ha podido evitar el descenso tras finalizar en penúltima posición con 31 puntos.

El equipo permaneció en puestos de descenso en 33 de las 34 jornadas disputadas, una dinámica negativa que condicionó su trayectoria desde las primeras semanas de competición.

En el plano estadístico, los números evidencian los problemas del equipo tanto en ataque como en defensa. Con 34 goles a favor, firmó el segundo peor registro ofensivo de la categoría, mientras que los 55 tantos encajados lo sitúan entre los conjuntos más castigados del grupo.

El rendimiento en casa tampoco permitió revertir la situación. En el estadio Paquito Giménez, el Socuéllamos sumó 18 puntos, lastrado por un irregular inicio liguero en el que encadenó cuatro derrotas consecutivas. Como visitante, el balance fue aún más discreto, con 13 puntos. En total, el equipo cerró la temporada con 7 victorias, 10 empates y 17 derrotas.

Uno de los momentos determinantes del curso llegó con el cambio en el banquillo. La destitución de Jacinto Trillo en la jornada 16 dio paso a la llegada de Emilio Ferreras, quien logró una ligera mejoría en los resultados. Bajo su dirección, el equipo sumó 20 puntos, frente a los 11 obtenidos en la etapa anterior, aunque la reacción no fue suficiente para evitar el descenso.

Con la caída ya consumada, la UD Socuéllamos inicia ahora una nueva etapa en Tercera RFEF, donde deberá reconstruir su proyecto deportivo con el objetivo de recuperar la competitividad y aspirar a un regreso a corto plazo a la categoría perdida.