Adri Díaz no continuará en el Yugo UD Socuéllamos la próxima temporada. El futbolista ha confirmado su despedida a través de sus redes sociales con un mensaje cargado de agradecimiento hacia el club, la afición, el cuerpo técnico y sus compañeros.
El jugador se marcha después de dos temporadas en las que su nombre quedará unido para siempre a uno de los momentos más importantes de la historia reciente del club: el ascenso a Segunda Federación. Adri Díaz fue uno de los grandes protagonistas de aquella eliminatoria en Cayón, donde su gol abrió el camino hacia un logro histórico para la entidad azulona.

En su mensaje de despedida, el futbolista ha querido agradecer a Jacin y a su cuerpo técnico la confianza depositada en él para formar parte de aquel equipo que consiguió “algo tan difícil como un ascenso a 2ª RFEF”. También ha mostrado su respeto y agradecimiento al club por darle la oportunidad de competir en esa categoría.
La segunda temporada, sin embargo, no fue sencilla para Adri Díaz. El fútbol no se portó bien con él y una grave lesión le dejó en el dique seco durante prácticamente todo el curso, impidiéndole tener la continuidad que tanto él como el equipo hubieran deseado.
En su carta, el jugador ha tenido palabras especialmente emotivas para Socuéllamos, localidad en la que asegura haberse sentido como en casa pese a estar lejos de la suya. “Todos los días he sentido vuestro cariño tanto en la calle como en el campo”, ha señalado, reconociendo el apoyo recibido en los mejores y peores momentos.
También ha dedicado una parte importante de su despedida a sus compañeros, a quienes define como su familia durante estos dos años. Adri Díaz asegura que el verdadero valor de estas temporadas no ha sido “solo” el ascenso, sino haber tenido la suerte de compartirlo todo con ellos.
El futbolista concluye su mensaje con una frase que resume el cariño que deja en Socuéllamos: “La pelota nos reunirá de nuevo tarde o temprano”.
Con su salida, el Yugo UD Socuéllamos despide a uno de los nombres propios del último ascenso y a un jugador que, pese a las dificultades de su segunda temporada, deja una huella importante en la afición azulona.











