La nueva bodega Vin d’Alvarez, nacida recientemente en Socuéllamos, ha dado a conocer el nombre y la historia que acompañarán a su primer vino de la variedad Airén: “La Abuela Bárbara”, un homenaje familiar que pretende convertirse también en un reconocimiento colectivo a tantas mujeres que han sostenido, en silencio, el trabajo y la vida de varias generaciones.
La elección del nombre tiene un origen profundamente personal. Hace setenta años, el abuelo de la familia adquirió su primer camión y decidió bautizarlo como Santa Bárbara, en honor a su esposa, Bárbara, figura imprescindible en los negocios y en la vida familiar, siempre presente, siempre trabajando y siempre con una sonrisa, aunque su nombre quedara habitualmente “en la sombra”.
Bárbara falleció en marzo de 2020 por complicaciones derivadas del Covid-19, y sus descendientes han querido convertir este primer vino en un tributo a su memoria y a todas las abuelas y mujeres que han sostenido a sus familias durante décadas. “No queremos que este nombre sea solo un homenaje a Bárbara —explican—, sino a tantas mujeres que han trabajado, cuidado, criado y apoyado sin descanso”.
La primera imagen divulgada por Vin d’Alvarez corresponde al diseño inicial de la etiqueta que llevará este vino Airén. La bodega señala que se trata del primer avance de un proyecto que está siendo desarrollado con especial mimo, y que verá la luz próximamente.
Con esta presentación, Vin d’Alvarez inicia su andadura en el sector vitivinícola de Socuéllamos apostando por una marca cargada de tradición y memoria familiar, que busca conectar con la historia de tantas mujeres de la localidad y de la comarca.















