La portavoz del Grupo Municipal Socialista analiza la situación política de Socuéllamos a menos de ocho meses de las elecciones municipales. Vanessa Sáez cuestiona la gestión del Gobierno de PP y Vox, aborda la nueva mayoría existente en el Pleno tras la salida de María José Beteta del Ejecutivo, descarta que el PSOE se haya planteado una moción de censura y señala como prioridades la Policía Local, la Escuela Municipal de Música, el suelo industrial y la mejora de los servicios públicos. Sobre su posible candidatura a la Alcaldía en 2027, evita postularse y asegura que estará «donde el partido crea que puedo ser más útil».
Vanessa Sáez lleva algo más de un año ejerciendo como portavoz del Grupo Municipal Socialista de Socuéllamos, aunque conoce sobradamente esa responsabilidad después de haberla desempeñado también durante la etapa de gobierno del PSOE.
En una extensa entrevista con Socuéllamos Al Día, Sáez realiza un balance crítico de la legislatura, especialmente de la gestión del actual Gobierno municipal formado por Partido Popular y Vox. También habla de los errores que considera que cometió el PSOE durante su etapa al frente del Ayuntamiento y del escenario que se abre ante las elecciones municipales de 2027.

—Llevas algo más de un año en la portavocía del PSOE. ¿Qué balance haces de este periodo?
—Está siendo una legislatura, no solamente este último año, peculiar y complicada. Como portavoz, la labor ha sido la misma que veníamos desarrollando desde el Grupo Municipal Socialista. Somos un grupo muy cohesionado, trabajamos en equipo y tenemos muy claro cuál es nuestro proyecto para Socuéllamos.
Desde la portavocía lo que he hecho es dar voz al Grupo Municipal Socialista. Ya fui portavoz cuando estuvimos en el Gobierno y ahora me tocaba serlo de nuevo, en un momento que considero muy complicado para Socuéllamos.
Creo que es una de las legislaturas más complicadas que hemos vivido en el Ayuntamiento. Y lo es porque realmente no existe un equipo de Gobierno con una línea clara. Son dos grupos que van cada uno por su lado y no solamente ocurre entre los grupos municipales, sino prácticamente entre las propias concejalías. En el día a día se ve que no existe un equipo de Gobierno como tal.
—Si tuvieras que definir en pocas palabras la situación actual de Socuéllamos, ¿cuál sería tu diagnóstico?
—Te lo digo en tres palabras: a la deriva. Ahora mismo, a mi parecer, Socuéllamos, por quienes lo están gestionando, va a la deriva.
—Habéis acusado reiteradamente a PP y Vox de falta de gestión y de proyecto. ¿Cuál es concretamente el proyecto alternativo del Partido Socialista?
—Son muchos los proyectos que tenemos para Socuéllamos. Creo que demostramos en la legislatura pasada que había un proyecto para la localidad y que era un proyecto único, en el que todas las concejalías remábamos hacia el mismo lugar.
Eso es precisamente lo que creo que falta ahora: una idea clara de qué necesita Socuéllamos.
En la pasada legislatura teníamos muy claro que había que fortalecer muchos de los servicios públicos que presta el Ayuntamiento y que están destinados a las familias. Era una prioridad y las distintas concejalías trabajaron para mejorar esos servicios.
A nivel urbanístico también teníamos claro que las actuaciones debían estar planificadas y servir para dar utilidad a los espacios y mejorar la calidad de vida de las personas.
Ese proyecto se inició en la legislatura pasada y considero que continúa totalmente vigente, tanto en esta como de cara a la siguiente, porque durante estos últimos años prácticamente no se ha avanzado. No podemos hablar de un servicio que haya experimentado una mejora sustancial ni de una actuación que haya transformado el entorno de la localidad. Nuestro proyecto sería una continuidad de aquella idea porque entendemos que sigue plenamente vigente.
—Desde el Gobierno podrían reprocharos que es mucho más sencillo señalar los problemas desde la oposición que resolverlos cuando se gobierna. ¿Qué responderías?
—Hemos estado en el Gobierno y hemos estado en la oposición. Cuando estás gobernando no solamente ves los problemas y los vives, sino que además tienes que darles respuesta.
Lo que no se puede pretender es que, cuando se señala un problema del que el Gobierno municipal es responsable, la respuesta sea el «y tú más» y no se ofrezca ninguna solución.
Desde la oposición los problemas se pueden señalar más claramente, pero nosotros también hemos demostrado que, cuando estuvimos en el Gobierno, dimos soluciones. Es más, desde la oposición hemos tendido la mano, hemos ofrecido propuestas y nos encontramos con un equipo de Gobierno que, a nuestro juicio, no escucha. Cualquier propuesta que venga del Grupo Municipal Socialista encuentra la puerta cerrada.
—Habéis pedido recientemente a la alcaldesa que reconsiderara las competencias de José Luis Romero. ¿Crees que Vox se ha convertido en un problema para la gestión municipal?
—Desde luego considero que existe un problema por la falta de acción en las concejalías que gestiona José Luis Romero, que además no son pocas. Estamos viendo una parálisis muy importante.
Pero el problema no es solamente Vox. Vox es parte del problema. El problema fundamental es que, a nuestro juicio, no existe una cabeza que guíe al equipo de Gobierno.
Por eso exigíamos esa responsabilidad a la alcaldesa. Es ella quien tiene la capacidad de otorgar las competencias a unos concejales u otros y, si determinadas concejalías no están funcionando, entendemos que debería replantearse su organización.
No es solamente un problema de Vox. Consideramos que existe una falta de liderazgo al frente del Ayuntamiento.
—Desde la salida de María José Beteta del equipo de Gobierno, PP y Vox acusan al PSOE de aprovechar la nueva mayoría en el Pleno para poner trabas e interferir en la acción del Gobierno municipal. ¿Está haciendo el PSOE una oposición constructiva o busca dificultar la gestión de PP y Vox?
—Te pongo varios ejemplos. Nosotros hemos presentado propuestas desde el inicio de la legislatura. La diferencia es que ahora existe una mayoría que permite que algunas de ellas salgan adelante, pero no se trata de aprovechar una mayoría, sino de utilizar el diálogo.
Ahí están las mociones que hemos presentado en torno al biometano y que han contado también con el voto de María José Beteta. También hemos llevado una propuesta para el arreglo de los parques infantiles.
Eso no es poner trabas. Es utilizar el diálogo para sacar adelante aquellas propuestas que consideramos buenas para Socuéllamos.
También hemos votado en contra de determinadas iniciativas del equipo de Gobierno porque hemos considerado que no eran buenas para la localidad. Quien siga los plenos podrá comprobar, además, que no son tantas, porque desgraciadamente se debaten pocos grandes proyectos para Socuéllamos.
Si presentamos una moción para arreglar los parques infantiles y conseguimos que se apruebe gracias a esa mayoría, no considero que estemos poniendo palos en las ruedas. Estamos preocupándonos por la localidad.
Nos toca estar en la oposición, pero eso no impide ser constructivos. Presentamos propuestas que nacen también del diálogo con los vecinos, porque estamos aquí para escuchar a la gente e intentar solucionar los problemas que nos plantean.
—Hay quienes sostienen que el objetivo del PSOE es desgastar al Gobierno y que por eso no habéis presentado una moción de censura. ¿Os habéis planteado hacerlo?
—No. No nos lo hemos planteado. Nosotros seguimos siendo el Partido Socialista y María José Beteta sigue siendo una mujer con una ideología de derechas. Hay muchos puntos que nos separan y otros en los que podemos coincidir.
Hemos llevado propuestas conjuntamente porque hemos coincidido en determinados asuntos, pero no podemos olvidar que existen muchas otras cuestiones en las que hemos votado de forma diferente. Tenemos principios y proyectos diferentes para Socuéllamos.
Eso no impide dialogar sobre cuestiones que creemos necesarias y buscar su apoyo, pero eso mismo debería intentar hacerlo el equipo de Gobierno.
Podemos decir que durante esta legislatura el Gobierno no se ha sentado con nosotros para buscar la implicación o el voto favorable del Partido Socialista en los asuntos importantes, y tampoco, según nos consta, ha buscado ese diálogo con María José Beteta.
—El presupuesto de 2026 no salió adelante por los votos en contra del PSOE y María José Beteta. ¿Ha perjudicado esta situación a Socuéllamos o era preferible prorrogar las cuentas anteriores?
—Para nosotros estaba claro que en aquellos presupuestos no había un proyecto para Socuéllamos. Esa fue una de las principales razones de nuestro rechazo.
Además, considerábamos que había determinadas partidas planteadas de una manera con la que no estábamos de acuerdo y así lo trasladamos durante las negociaciones.
Hubo un par de reuniones, pero finalmente no llegamos a ningún acuerdo. Y como no era un presupuesto que incluyera grandes inversiones ni un proyecto claro de lo que se pretendía desarrollar durante el año, entendimos que no había motivos suficientes para apoyarlo.
No consideramos que con la prórroga presupuestaria se haya quedado en el aire alguna gran actuación que estuviera incluida en aquellas cuentas.
—Si mañana tuvierais que elaborar unos presupuestos municipales, ¿cuáles serían las primeras prioridades?
—Hay muchísimas inversiones pendientes. Empezaría por la Escuela Municipal de Música, que es algo que venimos reclamando durante toda la legislatura.
También los espacios verdes. No solamente hablamos de realizar nuevas inversiones, sino del propio mantenimiento básico.
Son importantes las dependencias de la Policía Local. Ese proyecto se inició durante nuestra etapa de Gobierno y entendemos que debe retomarse.
Y hay otra cuestión que quizá no requiera inicialmente una gran inversión económica, pero sí muchísimo trabajo del Ayuntamiento: el suelo industrial. No puedes atraer empresas si no tienes suelo industrial que ofrecer, y esa es una de las carencias que tiene Socuéllamos.
A partir de ahí existen muchos servicios que necesitan mayor dedicación, ya sea mediante inversión en personal, material o infraestructuras.
Hace unos meses hicimos un balance de los tres años de legislatura y repasamos lo que habíamos realizado o iniciado nosotros, incluso teniendo en cuenta que nuestra legislatura estuvo condicionada durante dos años por la pandemia. Cuando comparas ambos periodos, nuestra conclusión es que esta está siendo una legislatura perdida para Socuéllamos.
Se van a inaugurar ahora algunas obras, pero consideramos que falta una planificación a medio y largo plazo.
Vemos localidades de nuestro entorno donde se están realizando inversiones procedentes de diferentes administraciones, independientemente del partido que gobierne. Se aprecia transformación. En Socuéllamos echamos de menos eso.
Por eso insistimos tanto en la necesidad de tener un proyecto. Si tienes proyectos puedes acudir a otras administraciones y solicitar financiación.
Un ejemplo es la calle Cerramiento. Es una actuación en la que han trabajado diferentes corporaciones. En la pasada legislatura compramos terrenos para poder ejecutar parte de la obra que ahora se está realizando. Pero todavía queda mucha inversión para completar todo el proyecto y para eso hay que llamar a las puertas de otras administraciones.
Una alcaldesa tiene que pedir inversiones para su pueblo independientemente del color político de la administración a la que tenga que acudir.
—La Policía Local se ha convertido en uno de los principales frentes políticos, especialmente después de que denunciarais cierres de turnos y falta de efectivos. ¿Qué soluciones concretas proponéis?
—Es otra de las cuestiones que quedaron pendientes durante la legislatura pasada. Hubo negociaciones con los representantes de la Policía Local y de los trabajadores municipales para mejorar las condiciones laborales de determinados departamentos.
En el caso de la Policía Local se hicieron modificaciones que mejoraron las condiciones y tuvieron también repercusión económica, pero quedó otra propuesta sobre la mesa.
Al inicio de esta legislatura esa propuesta se echó atrás y llevamos tres años solicitando, tanto en las mesas de negociación como por escrito, el informe que supuestamente justificaba esa decisión.
El principal problema que tenemos es que las condiciones laborales hacen que perdamos efectivos. Sacamos plazas para cubrir jubilaciones, pero después hay agentes que, una vez obtenida la plaza, solicitan comisiones de servicio y se marchan a localidades cercanas porque encuentran mejores condiciones.
Y no hablamos solamente de condiciones económicas. La falta de plantilla está provocando una acumulación de turnos que afecta a la vida personal de los agentes. Nos constan situaciones de policías que prácticamente no han podido descansar durante semanas.
Es un problema que necesita una solución a largo plazo porque la tasa de reposición limita legalmente las plazas que puedes convocar.
Además, consideramos que durante esta legislatura se ha desaprovechado esa tasa de reposición. En 2024 entendíamos que podía haberse incluido una persona más y advertimos de ello.
La tasa de reposición es anual. Si puedes sacar cuatro plazas y solamente sacas tres, esa oportunidad no se acumula automáticamente para el ejercicio siguiente.
Y, hasta ahora, no hemos visto propuestas suficientemente concretas por parte del equipo de Gobierno para resolver un problema del que la alcaldesa, como responsable de Personal, y el concejal de Seguridad Ciudadana deben ocuparse.
—¿Tenéis constancia de que esta falta de efectivos haya generado situaciones de inseguridad ciudadana?
—Han llegado hasta nosotros diferentes situaciones y algunas incluso se han hecho públicas en redes sociales en las que han ocurrido incidentes y no había Policía Local disponible. En algunos casos se ha tenido que esperar a que pudieran desplazarse efectivos desde localidades cercanas.
Yo no quiero ser alarmista y no me gusta hablar de inseguridad ciudadana alegremente, pero está claro que, cuando no dispones de Policía Local, existen muchas situaciones que habitualmente atienden estos agentes y que no pueden ser atendidas de la misma manera.
En una localidad del tamaño de Socuéllamos hay muchas situaciones, incluso emergencias, en las que la presencia de la Policía Local resulta necesaria.
—¿Tenéis constancia de que se vaya a dejar algún turno sin cubrir de manera fija?
—De manera fija no tenemos constancia y esperamos que no ocurra.
Ahora se han incorporado tres policías que durante un largo periodo han estado en prácticas y no podían ocupar esos puestos como agentes efectivos.
Consideramos que hubo retrasos en su incorporación a la academia y eso ha supuesto también retrasar su incorporación definitiva.
El problema de la Policía Local es un cúmulo de muchas circunstancias. Ante un problema estructural de esta magnitud tienes que actuar desde el primer momento: agilizar la formación de los nuevos agentes, gestionar adecuadamente las comisiones de servicio y, sobre todo, trabajar para mejorar las condiciones que provocan que se marchen efectivos.
Estos problemas, cuando no se solucionan, se agravan. No es algo que pueda arreglarse de un día para otro.
—Otra cuestión que has mencionado es la Escuela Municipal de Música. Estamos en octubre y las clases todavía no han comenzado. ¿Qué información tiene el PSOE?
—Lo hemos tratado en varias comisiones y hemos pedido información. Consideramos que el equipo de Gobierno ha vuelto a llegar tarde a un asunto que conocía desde hace tiempo.
En 2022 se aprobó la normativa destinada a reducir la temporalidad en las administraciones públicas. Aquella legislación establecía nuevas condiciones para determinadas contrataciones.
Durante nuestra etapa se iniciaron procesos de estabilización en diferentes áreas. En otros casos quedaron situaciones pendientes que debían solucionarse durante los siguientes años.
El problema es que, según nuestra valoración, en la Escuela Municipal de Música se ha seguido funcionando con determinados contratos hasta que ya no ha sido posible continuar haciéndolo de la misma forma.
Las familias realizaron sus matrículas en junio y las reuniones para intentar solucionar la situación de los profesores llegaron en septiembre, cuando las clases debían comenzar en octubre.
Eso tiene consecuencias para muchas familias. Hay alumnos que llevan años aprendiendo un instrumento y necesitan continuar su formación. Algunas familias han optado por matricular a sus hijos en escuelas de música de localidades cercanas para poder comenzar las clases en octubre.
Además está el problema de conciliación. Cuando comienza el curso, las familias organizan sus horarios, las actividades deportivas, idiomas y el resto de extraescolares. Si desde junio has matriculado a tu hijo en la Escuela de Música y en octubre todavía desconoces exactamente cuándo comenzará y qué horario tendrá, resulta muy difícil organizar todo lo demás.
Para nosotros no es solamente un problema de gestión. Es una falta de consideración hacia las familias que dependen de estos servicios.
—Te iba a preguntar también por el mantenimiento de parques, calles e instalaciones municipales…
—Es evidente. No hace falta que nosotros lo describamos porque se puede ver.
—En estos tres años, ¿hay alguna actuación del Gobierno municipal que consideres positiva?
—Realmente no encuentro grandes novedades en esta legislatura. Si analizamos área por área, en educación ha existido principalmente una continuidad de servicios que ya estaban funcionando.
Las aulas matinales, los servicios de conciliación, el comedor escolar o diferentes iniciativas de educación medioambiental proceden de la legislatura anterior. Consideramos que no se han incorporado grandes novedades.
En Cultura vemos fundamentalmente la agenda habitual e incluso actividades que han dejado de celebrarse.
En Turismo, que es uno de los ámbitos por los que más ha apostado el Gobierno, tampoco vemos grandes novedades. La Feria de Todos los Santos consiguió el reconocimiento de Interés Turístico Regional y, sin embargo, se han eliminado elementos como la Feria de Artesanía que enriquecían su programación.
El Patio del Vino tampoco es una iniciativa nueva. Se trasladó a ese espacio hace aproximadamente diez años durante una etapa de Gobierno socialista. Evidentemente se han ido introduciendo mejoras y se ha invertido más, pero nuestra crítica es precisamente si ese incremento del gasto está teniendo una repercusión proporcional para Socuéllamos.
Se han destinado recursos a vídeos promocionales y a acciones realizadas fuera de la localidad y nosotros nos preguntamos cuál es su retorno real.
En urbanismo ocurre algo parecido. Sí se ha iniciado la ejecución de la calle Cerramiento y nos alegramos porque es una obra necesaria, muy demandada y en la que han trabajado sucesivas corporaciones durante décadas.
Nosotros dejamos adquiridos terrenos para poder continuar desarrollándola y todavía quedan otros por adquirir. Es una actuación que puede ayudar a sacar tráfico pesado del casco urbano.
Nuestra crítica se refiere a cómo se está ejecutando. Consideramos que la anchura prevista puede resultar insuficiente para que se crucen determinados vehículos pesados, tractores o caravanas, precisamente cuando uno de los objetivos de esa vía es absorber ese tipo de tráfico.
Por eso, si me preguntas qué grandes novedades positivas podemos destacar de estos tres años, me resulta complicado señalar alguna.
—Vamos a hablar también del PSOE. Gobernasteis Socuéllamos durante la pasada legislatura. Mirando atrás, ¿qué errores creéis que cometisteis y qué no volveríais a hacer si regresarais al Gobierno?
—Podríamos haber avanzado más, por ejemplo, en vivienda. Teníamos pendiente actuar en las viviendas próximas al colegio del Virgen de Loreto—. Cuando llegamos tuvimos que tapiarlas porque habían sufrido vandalismo y anteriormente habían estado ocupadas. Conseguimos cerrarlas, pero no pudimos avanzar todo lo que nos hubiera gustado.
También podríamos haber gestionado mejor los tiempos de algunas obras.
Pienso, por ejemplo, en la mejora de las envolventes de las viviendas municipales y de los centros educativos. Fue una actuación importante que no pudimos finalizar dentro de nuestro mandato.
Algo parecido ocurrió con la Plaza de la Constitución. Quizá deberíamos haber acelerado los plazos. No era simplemente cambiar una fuente, como muchas veces se ha presentado. Era un proyecto pensado para cambiar la utilización de la plaza y hacerla más cómoda para las personas. Incluía otros elementos que, al no poder terminar nosotros la actuación, finalmente no sabemos por qué no se incorporaron.
Los tiempos son, por tanto, una de las cuestiones que deberíamos haber gestionado mejor.
También hay que recordar que aquella fue una legislatura especialmente complicada. Tuvimos dos años marcados por la pandemia. Ahora parece algo lejano, pero tuvimos que concentrar una enorme cantidad de esfuerzos en gestionar una situación excepcional. Había muchas cosas que queríamos desarrollar desde el principio y finalmente tuvimos prácticamente dos años efectivos para hacerlo.
Quizá también podríamos haber avanzado más deprisa en determinadas cuestiones de personal. Aun así, dimos pasos: se estabilizó personal en diferentes departamentos y utilizamos plazas procedentes de jubilaciones de otras áreas para ampliar la plantilla de la Policía Local.
Hay cosas que nos hubiera gustado atender mejor, pero también creo que podemos estar muy orgullosos de la gestión realizada.
Cuando hacemos balance aparecen actuaciones como la carretera de Las Mesas, el paseo del cementerio, la entrada de Tomelloso, las mejoras energéticas en centros educativos y viviendas municipales o la ampliación de la Escuela Infantil, entre otras.
Muchas actuaciones se quedaron iniciadas porque la legislatura terminó y por eso digo que existía un proyecto para Socuéllamos que, en buena medida, continúa vigente: mejorar los servicios y desarrollar un urbanismo pensado para la comodidad y el uso de los vecinos, no simplemente hacer obra por hacer obra.
—Quedan menos de ocho meses para las próximas elecciones municipales. ¿Quiere Vanessa Sáez ser candidata a la Alcaldía de Socuéllamos?
—En el Partido Socialista y en el Grupo Municipal no nos movemos por intereses personales. No es una cuestión de que yo quiera o no quiera ser candidata.
Siempre he dicho que estoy en la política municipal porque me gusta. Me gusta la política de mirar a los vecinos cara a cara.
Estaré donde el partido considere que puedo ser más útil. Puedo ser útil como número uno, como dos, como cuatro o desde cualquier otra responsabilidad. Me siento igual de orgullosa y con la misma responsabilidad trabajando ahora como portavoz o desde cualquier posición que considere el partido.
Nosotros no somos un proyecto personal. Existe un proyecto sustentado por muchas personas. En el Grupo Municipal hay caras nuevas y otras que llevamos varias legislaturas, y dentro del Partido Socialista de Socuéllamos existen muchos activos.
Allí donde se considere que puedo aportar más, estaré.
—Para terminar, ¿por qué debería un vecino que no votó al PSOE en 2023 hacerlo en 2027?
—Creo que hemos demostrado que el único interés que tiene el Partido Socialista de Socuéllamos cuando se presenta para gobernar el Ayuntamiento es mejorar la vida de los vecinos y vecinas.
Y considero que lo hemos demostrado con hechos, no solamente con palabras. Lo hemos demostrado escuchando a los vecinos y también cuando hemos tenido que mantener una posición diferente a la de nuestro propio partido, ya fuera a nivel regional o nacional, porque entendíamos que había algo importante para Socuéllamos.
Cuando hemos considerado que una decisión era beneficiosa para los vecinos y vecinas, ahí ha estado el Partido Socialista de Socuéllamos.
Creo que esa es una razón suficiente para confiar en nosotros.














