Socuéllamos ha vivido en la madrugada de este 28 de diciembre, concretamente a las 6:28 horas, lo que muchos vecinos describen como un fuerte seísmo que se habría dejado sentir con notable intensidad en la localidad.
Según los testimonios recogidos, el terremoto tendría su epicentro en la zona de La Pertusa, y habría sido perceptible en numerosos hogares de Socuéllamos. Varios vecinos aseguran que lámparas y objetos colgantes se balancearon visiblemente, mientras que en algunas viviendas se habrían producido grietas en paredes y techos, generando momentos de inquietud entre la población.
Uno de los episodios más comentados ha sido el supuesto balanceo de la Torre del Vino, que, según relatan testigos oculares que salían del Rivera con una buena torta, eso sí, habría llegado a “pendular” durante varios segundos, una imagen que ha corrido como la pólvora en conversaciones y redes sociales a primera hora de la mañana.
Asimismo, se ha informado de la caída del árbol navideño de la Plaza de la Constitución, así como de ramas desprendidas en algunas zonas verdes y parques, como consecuencia del movimiento sísmico.
Desde primeras horas de la mañana, Protección Civil y la Policía Local de Socuéllamos habrían estado trabajando intensamente para precintar zonas afectadas, evaluar daños estructurales y garantizar la seguridad, manteniendo una presencia constante en los puntos donde se han detectado incidencias.
Fuentes atribuidas al (IGN) habrían informado de que el seísmo alcanzó una magnitud de 7,5 en la escala de Richter, un valor excepcional que, de confirmarse, lo situaría entre los terremotos más intensos registrados en la península en las últimas décadas, con una profundidad estimada de unos 10 kilómetros, lo que explicaría la fuerte percepción del temblor en superficie.
Afortunadamente, no se han registrado daños personales, aunque sí un elevado número de llamadas de vecinos alertados por el movimiento y los efectos visibles en sus viviendas.
Eso sí…
28 de diciembre.
Día de los Santos Inocentes.
Así que, si has llegado hasta aquí con el corazón en un puño…
¡que los Santos Inocentes te lo paguen!












