La meteorología ha vuelto a truncar uno de los actos más emblemáticos de la Semana Santa en Socuéllamos. Por segundo año consecutivo, la procesión de los Crucíferos de la Caridad ha tenido que ser suspendida debido a la lluvia, una decisión que ha sido confirmada por el presidente de la hermandad, Juan Manuel Medina, tras constatar que las condiciones no garantizaban la seguridad del cortejo.
La previsión de precipitaciones persistentes durante toda la jornada del Martes Santo ha obligado a tomar esta medida, calificada por la hermandad como una “difícil pero responsable decisión”, en la que ha primado la protección del patrimonio artístico y la integridad de los participantes.
El anuncio ha sido recibido con tristeza entre cofrades, fieles y vecinos que, un año más, esperaban con emoción la salida de esta procesión cargada de sobriedad, simbolismo y espiritualidad, que recorre cada año las calles del municipio en la noche del Martes Santo.

Desde la hermandad se ha querido agradecer el apoyo y la comprensión de quienes se acercaron a la parroquia a pesar de las condiciones adversas, al tiempo que han expresado su deseo de que en 2026 pueda vivirse “con plenitud” este acto tan especial del calendario cofrade local.
La suspensión deja un vacío emocional en la Semana Santa socuellamina, pero también refuerza el compromiso de la hermandad con sus valores y con la fe que, año tras año, mantienen viva la devoción por los Crucíferos de la Caridad.

















