Gema Campos y María Pilar Delgado continúan su labor solidaria en Guinea Ecuatorial, dentro del proyecto misionero impulsado por la Fundación Siempre Adelante. En su sexto día de estancia, las voluntarias han vivido una jornada intensa marcada por la gran afluencia de pacientes tanto en la consulta dental del instituto como en un nuevo desplazamiento a un poblado cercano.

La jornada comenzó, como cada día, con la Eucaristía al amanecer y el canto de los gallos como banda sonora habitual. Desde primera hora, las dos voluntarias acudieron a la consulta habilitada en un aula, donde ya se agolpaban numerosos pacientes esperando atención. La tarde estuvo dedicada a la atención odontológica en uno de los poblados del entorno, en condiciones muy limitadas.

Campos y Delgado han vuelto a constatar la enorme carencia de servicios básicos de salud bucodental en estas zonas. “La necesidad de dentistas es inmensa. Las bocas que tratamos están completamente deterioradas. Aquí, la higiene bucodental es difícil de mantener y los niños se mueren por tener algo tan simple como un cepillo de dientes”, afirman las voluntarias.

A pesar de la dureza de los tratamientos, los pacientes no expresan queja alguna. “Teniendo tanta necesidad, no exigen nada. Solo agradecen”, relatan.

Las misioneras, que forman parte del grupo que desarrolla esta campaña solidaria con medios limitados pero con una entrega absoluta, destacan que cada día supone una nueva lección de humanidad: “Otro día llenando el corazón de todo lo recibido. Gracias por tanto, Evinayong”.

El proyecto, que combina atención sanitaria con acompañamiento humano y espiritual, continuará en los próximos días con más visitas a poblados y nuevas consultas.