Socuéllamos continúa sumando voces a su tradicional Ruta de Cruces de Mayo, y una de las más jóvenes e implicadas es la de Rubén Hortelano, quien por segundo año consecutivo ha montado su propia cruz en su domicilio, ubicado en Calle Bolaños de Calatrava, Portal 6, Segundo A.

Rubén, que también participa activamente en la ruta de belenes durante la Navidad, dedica semanas de trabajo y mimo a la preparación de esta cruz. “Me ha llevado unas dos semanas montarla”, cuenta, detallando que ha tenido que buscar materiales como cortinas —que compró de segunda mano— y dedicar tiempo a coser y preparar cada rincón del altar. Muchas de las flores y elementos decorativos son artesanales, hechos por él mismo, lo que confiere a su cruz una estética muy personal y cuidada.

¿El motivo? “Porque me gusta”, responde con naturalidad y entusiasmo, dejando claro que no hay detrás una promesa ni obligación, sino el simple placer de mantener viva una tradición popular que forma parte del alma de Socuéllamos.

Rubén aprovecha para invitar a todos los vecinos y visitantes a pasarse por su cruz y a animarse a participar cada año. Con ejemplos como el suyo, el relevo generacional en esta costumbre tan socuellamina parece garantizado.