Las voluntarias Gema Campos y María Pilar Delgado iniciaron el viernes su viaje hacia Evinayong (Guinea Ecuatorial), donde participan en un proyecto de voluntariado misionero impulsado por la Fundación Siempre Adelante (ONG). Su estancia en el país africano se centrará en acciones de atención sanitaria y social, especialmente dirigidas a familias y menores en situación de vulnerabilidad.

La jornada comenzaba a las 8:00 horas con un vuelo desde Malabo hasta Bata. Allí las esperaban Ana Rosa y Marisol, encargadas de acompañarlas hasta su destino final. Durante el trayecto, las voluntarias han podido constatar el fuerte contraste entre sus costumbres y la realidad cotidiana de las familias guineanas.

“Impresiona ver cómo viven. Hablan español, pero sus condiciones de vida son completamente distintas: casas muy humildes, sin electricidad ni baño, donde una sola habitación acoge a todos los miembros de la familia”, relatan. La carencia de lo que aquí se consideran comodidades básicas ha sido uno de los primeros grandes impactos del viaje.

Durante el día, han visitado a varias familias a las que han llevado alimentos y medicinas. Pero, por encima de todo, destacan algo que les ha conmovido profundamente: “Pese a todo lo que les falta, los niños son felices, y lo único que te piden es un abrazo”.

Este primer día ha sido, para ambas, “un día de impacto, reflexión y gratitud, de valorar lo que tenemos y que muchas veces no sabemos apreciar”.

Las voluntarias continuarán en los próximos días con su labor y seguirán compartiendo su experiencia en esta misión humanitaria.