El Ayuntamiento de Socuéllamos celebró un pleno extenso y marcado por el enfrentamiento político, en el que se abordaron asuntos económicos, organizativos y diversas mociones, además de un largo turno de ruegos y preguntas que evidenció la tensión entre los grupos municipales.

En la parte resolutiva, el pleno aprobó por unanimidad el acta de la sesión anterior y varias medidas económicas relevantes. Entre ellas, la modificación de la Ordenanza Fiscal nº 29 sobre el suministro de agua, que salió adelante por mayoría, y la Ordenanza Fiscal nº 19 del Museo Torre del Vino, aprobada con los votos de PP y Vox y la abstención de PSOE y la concejal no adscrita, María José Beteta.

También fue aprobada por unanimidad la modificación de la Ordenanza Fiscal nº 5, relativa al impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana, así como la modificación de créditos nº 03/2026.

Uno de los puntos más destacados fue la prórroga del presupuesto de 2025, que salió adelante por unanimidad tras un intenso debate político.

Sin embargo, el pleno dejó un importante desacuerdo con el rechazo de la plantilla de personal municipal para 2026, que no fue aprobada debido al voto en contra del PSOE y de la concejal no adscrita.

En el apartado institucional, todos los grupos respaldaron una declaración conjunta para exigir medidas urgentes frente a la plaga de conejo silvestre, una problemática creciente en el término municipal.

Uno de los momentos más tensos del pleno se vivió durante el debate de la moción socialista para la convocatoria de la Mesa de Trabajo de la Casa Palacio de la Encomienda, que finalmente salió adelante con los votos de PSOE y Beteta frente al rechazo del equipo de gobierno.

Durante el debate, el concejal socialista Pedro Arrabales acusó al Ejecutivo local de no convocar la mesa ni contar con un proyecto global a largo plazo, mientras que la portavoz del PP y concejal de Turismo, Alba López, defendió la gestión municipal, asegurando que el edificio se encontraba en mal estado y que se han realizado mejoras importantes. La concejal no adscrita, María José Beteta incidió en la necesidad de consenso político para definir el futuro del inmueble.

El turno de ruegos y preguntas, especialmente extenso, puso de manifiesto el clima de confrontación política.

Desde la oposición, la portavoz del PSOE, Vanessa Sáez criticó la situación económica del Ayuntamiento, cuestionando el uso de operaciones de crédito y denunciando retrasos en el pago a proveedores, así como un supuesto exceso de gasto en festejos y protocolo.

El concejal de Hacienda, José Luis Romero del Hombrebueno defendió su gestión, asegurando que se trata de operaciones de tesorería habituales y acusando a la oposición de haber llevado a cabo prácticas económicas menos eficientes en etapas anteriores.

También se abordaron problemas en infraestructuras municipales, como el estado de la Escuela de Música, con denuncias sobre goteras y falta de mantenimiento, o la situación de la información municipal, señalando la oposición la falta de actualización en webs y agendas culturales.

Otro de los focos de debate fue la gestión de servicios como Consermancha, el punto limpio o el estado de los caminos rurales, donde se cruzaron acusaciones entre Mari Ángeles Moreno, concejal socialista y Jesús del Socorro, concejal de agricultura y de Consermancha, sobre falta de mantenimiento, coordinación y seguimiento.

Asimismo, se trataron cuestiones relacionadas con inversiones pendientes, como la pista deportiva del colegio Gerardo Martínez, o la gestión de subvenciones y recursos para centros educativos.

Otro de los momentos del pleno, fue el arduo debate entre Job Moya, edil socialista y José Luis Romero, sobre las plantas de biometano, la procesionaria y el ecologismo,

La sesión concluyó tras casi cinco horas de debate, con un tono marcado por los reproches entre los grupos municipales y con numerosos asuntos pendientes sobre la mesa.

El pleno reflejó un escenario político dividido, en el que, pese a algunos acuerdos unánimes en materia administrativa, persiste una fuerte confrontación en cuestiones clave como la gestión económica, los proyectos municipales y la planificación de futuro del municipio.