La Semana Santa de Socuéllamos contará este año con una voz muy vinculada a la tradición, la fe y la música. Pilar Ruiz Alcolea ha sido elegida pregonera de 2026, un nombramiento que ha recibido con sorpresa, emoción y un profundo sentido de la responsabilidad.

Hija de José Ruiz, conocido en la localidad por su almacén de bebidas, y de Pilar Alcolea, la pregonera recuerda una infancia marcada por la fe y la vida cofrade. Desde muy pequeña, su vinculación con la Iglesia fue constante, acompañando a su padre en procesiones y participando activamente en la vida parroquial. “Desde niña he vivido la fe de forma muy intensa, forma parte de lo que soy”, viene a expresar al rememorar esos primeros años.

Su formación estuvo ligada inicialmente a la música. Estudió Educación Musical en Cuenca y durante años formó parte de la banda, tocando el clarinete. Sin embargo, el camino profesional la llevó finalmente a la docencia religiosa, tras cursar la especialización DECA. Actualmente ejerce como profesora de religión, una vocación que reconoce como fruto de esa semilla sembrada en su entorno familiar. “Hoy en día disfruto enseñando y transmitiendo la fe a través también de la música”, una combinación que define su forma de entender la enseñanza.

La música sigue siendo un pilar fundamental en su vida. Forma parte del Grupo de Viento Maestro Moragues y también ha impulsado un coro infantil, un espacio abierto donde los niños pueden acercarse a la música y a la fe. Para Pilar, la Eucaristía vivida a través del canto tiene un significado especial: “La música me ayuda a vivir la fe de una manera más profunda y emocional”.

Su elección como pregonera llegó a través de una llamada del presidente de la Junta de Cofradías, Virgilio, mientras se encontraba en el colegio. La noticia supuso para ella un auténtico cúmulo de sensaciones. “Sentí sorpresa, alegría y una gran responsabilidad. Es un orgullo que hayan pensado en mí para algo tan importante”, reconoce.

Desde ese momento, su mente se centró por completo en la elaboración del pregón. Un proceso que define como intenso y emocional, en el que han aflorado numerosos recuerdos de infancia, vivencias personales y sentimientos profundamente arraigados. “Ha sido un pregón muy mío, muy personal, lleno de lo que yo siento y de cómo vivo la Semana Santa”, explica.

La Semana Santa de Socuéllamos ocupa un lugar central en su vida. La vive con intensidad tanto en la calle como en el templo, en los oficios, en el lavatorio de pies o en la adoración al monumento. Recuerdos familiares, como ver a su padre en la Cofradía de la Preciosísima Sangre de Cristo, siguen muy presentes. También destaca momentos especiales ligados a otras hermandades, como Jesús Nazareno o Jesús del Calvario, donde su propio hijo ha participado. “Cada cofradía tiene algo especial, pero todas forman una sola: transmitir la pasión y muerte de Cristo”, resume.

Entre las imágenes que más le conmueven, señala especialmente la de la Piedad, por la fuerza simbólica de una madre sosteniendo a su hijo. Un sentimiento que también ha quedado reflejado en su pregón.

Con su intervención, Pilar Ruiz busca transmitir un mensaje claro a los vecinos: no olvidar el verdadero sentido de estas fechas. “Quiero que la gente se acuerde de Jesús, que es el protagonista de la Semana Santa”, subraya. Al mismo tiempo, anima a valorar una tradición profundamente arraigada en el municipio y a implicar a las nuevas generaciones.

Su mensaje final es una invitación a vivir la Semana Santa con respeto, intensidad y convivencia. “Que cada uno la viva según su forma de sentir, pero que la disfrutemos y la respetemos entre todos”, concluye.