A medida que la Semana Santa se acerca, queremos profundizar en el papel fundamental que juegan las bandas de cornetas y tambores en nuestras procesiones. Para ello, entrevistamos a Marcos Lozano y Jesús Salgado, directores de la Banda de Cornetas y Tambores del Ecce Homo y Nuestra Señora de los Dolores, quienes llevan más de 30 años dedicados a la música cofrade en Socuéllamos.
Vocación y devoción por la Semana Santa
Para ambos, formar parte de una banda es más devoción que vocación. “Desde pequeños nos ha apasionado la música cofrade. Empezamos de niños y con el tiempo esto se ha convertido en un orgullo”, afirman.
Ambos iniciaron su camino en diferentes agrupaciones antes de tomar las riendas de la banda del Ecce Homo. Jesús recuerda que en sus inicios “no era fácil entrar en una banda si no tenías algún padrino que te ayudara, yo le tengo que agradecer mucho a mi tío Elías Marchante, que fue muchos años director de la Sangre de Cristo y a José María Zarco, que falleció el otro día, porque yo empecé en el año 90-91 gracias a mi tío». Marcos, por su parte, destaca que antes la Semana Santa se vivía con mayor implicación: “Antes tocar en una banda era un entretenimiento, ahora la juventud prefiere otras actividades y se ha perdido parte de ese espíritu”.
El reto de dirigir una banda
Ambos coinciden en que dirigir la banda es una tarea difícil. “Nosotros trabajamos, tenemos familia, pero aun así sacamos tiempo para ensayar y tirar de la gente”, explican. Sin embargo, reconocen que no siempre es fácil: “Algunas noches nos vamos frustrados porque no todos los ensayos salen como queremos, pero seguimos adelante porque nos apasiona lo que hacemos”.
El esfuerzo detrás de la Semana Santa
Desde noviembre comienzan a ensayar dos o tres días a la semana, intensificando los ensayos a diario después de Reyes. La preparación es exigente, pero necesaria para mantener el nivel de la banda. “Nos preparamos lo mejor que podemos para dar lo mejor en cada procesión”, aseguran.
Uno de los momentos más difíciles es cuando la lluvia impide salir. “Te preparas todo el año y cuando llega el momento de salir, no puedes. Es un golpe duro para cualquiera que ame la Semana Santa”, confiesan.
La crisis de las bandas de cornetas y tambores
En los últimos años, el número de bandas ha disminuido notablemente. “Antes había varias bandas en Socuéllamos, ahora solo quedamos nosotros”, lamentan. Para ellos, la falta de compromiso y el cambio de hábitos en los jóvenes han sido determinantes.
A pesar de ello, todavía hay esperanza. “Este año se han incorporado dos chicas y un chaval de trompeta, y nos ilusiona ver jóvenes con ganas”, explican.
Un mensaje a la juventud
Como cierre de la entrevista, tanto Marcos como Jesús animan a los jóvenes a descubrir el mundo de las bandas. “Aquí se hace familia, se crean amistades y se vive la Semana Santa desde dentro. Es una experiencia única que muchos desconocen porque nunca se han atrevido a probar”, concluyen.
Con su trabajo y esfuerzo, la Banda del Ecce Homo y Nuestra Señora de los Dolores sigue manteniendo viva la tradición musical de la Semana Santa en Socuéllamos. A pesar de los desafíos, el orgullo y la pasión por la música cofrade siguen intactos en sus directores y miembros.















