Socuéllamos continúa siendo escenario de movilizaciones ciudadanas ante la posible implantación de plantas de biometano y tratamiento de residuos médicos. La Plataforma vecinal, integrada por ciudadanos de distintas edades y perfiles, convocó este lunes una charla-coloquio en el gimnasio del colegio Carmen Arias, y prepara una concentración este miércoles 28 de mayo en la Plaza de la Constitución, coincidiendo con el pleno municipal.
«Esto no es cosa de unos pocos; si se instalan estas plantas, todos sufriremos las consecuencias», señalaron los portavoces de la Plataforma durante el acto informativo. Entre las preocupaciones expresadas, destacan los «olores persistentes, el riesgo para la salud pública, la pérdida de valor de las viviendas y un deterioro general del atractivo del municipio como lugar para vivir o invertir».
Los representantes ciudadanos subrayaron que no se oponen al desarrollo industrial, sino al modelo y la localización concreta de las instalaciones, y pidieron mayor transparencia en los procedimientos y comunicación por parte de las administraciones públicas.
Durante el acto se ofrecieron datos sobre la recogida de firmas contra ambos proyectos: 5.746 firmas contra las plantas de biometano y 5.126 contra la planta de residuos médicos, procedentes no solo de la localidad, sino también del extranjero, con apoyos desde países como Australia, Estados Unidos, Alemania o Argentina.
Uno de los aspectos que generó más preocupación entre los asistentes fue la posible declaración de carácter prioritario de una de las plantas, lo que aceleraría su tramitación administrativa. Según los intervinientes, este tipo de tramitación podría suponer «controles más laxos» y dificultar una evaluación rigurosa del impacto ambiental.
Desde la Plataforma se destacó también que a día de hoy no disponen de la información completa sobre los expedientes, especialmente en el caso de la planta de residuos médicos, y que han tenido que recopilar datos a través de canales no oficiales. Asimismo, se denunció que han tenido dificultades para acceder a medios de comunicación locales para difundir su mensaje.
En el pleno del 28 de mayo está prevista una moción conjunta del Partido Popular y del Partido Socialista sobre la regulación de estas instalaciones en suelo rústico. La Plataforma expresó su deseo de que la moción suponga un paso firme hacia la modificación de las normas urbanísticas para limitar o impedir este tipo de implantaciones.
Desde la plataforma insisten en que seguirán movilizados: «Queremos que nadie pueda decir mañana ‘yo no sabía'», concluyeron, apelando a la participación ciudadana.





























Tristemente el pulso no es contra las plantas que se instalan donde pueden. Es contra una corporación municipal que se empecina en algo que el pueblo rechaza, ese mismo pueblo al que se supone que deberían proteger y cuidar. El virus Mazon parece que ya no solo contagia al PP. También al PSOE. Esto huele que apesta, además de a mierda, a intereses ocultos. Ahora vais y los volvéis a votar, pero entre medias estaría bien exigirles las explicaciones que no dan.