A pocas horas del arranque oficial de la Feria Nacional del Vino (FENAVIN), el Consejo Regulador de la Denominación de Origen La Mancha ha celebrado su Asamblea General semestral en el interior del recinto ferial, concretamente en el Pabellón A, Aula 2, con la presencia de todas las organizaciones que lo componen. La reunión ha servido para aprobar las cuentas semestrales y avanzar en la adaptación del reglamento interno, reafirmando su compromiso con una feria que consideran “de la casa”.
Así lo ha expresado el presidente de la Interprofesión, Carlos David Bonilla, quien ha subrayado la relevancia de esta cita para el sector vinícola castellano-manchego: “Queremos demostrar que la D.O. La Mancha es anfitriona y columna vertebral de esta gran feria”.
Durante el encuentro también han estado presentes el presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, y la delegada provincial de la Junta de Comunidades, Blanca Fernández, quien ha destacado el papel clave de Ciudad Real como motor exportador: “450 millones de euros en vino exportado en 2024 sitúan a la provincia como la segunda en valor y la primera en volumen en España”.
FENAVIN se presenta este año con cifras récord: más de 1.900 bodegas confirmadas, 1.487 referencias en exposición y una previsión de 10.000 contactos comerciales, apoyados por la llegada de más de 1.000 compradores internacionales.
Cambios clave en el reglamento de la D.O. La Mancha
Uno de los aspectos más destacados de la Asamblea ha sido el anuncio de modificaciones reglamentarias, ya aprobadas por la Consejería de Agricultura y pendientes de su publicación oficial.
Entre los cambios se encuentra la autorización para elaborar vinos de menor graduación alcohólica, a partir de 4,5º, con límites adaptados según el tipo de uva (10,5º en blancas y 11º en tintas). Esta medida responde a la demanda creciente de productos más ligeros y saludables.
También se ha solicitado permiso para producir “Blanc de noirs”, vinos blancos elaborados exclusivamente a partir de uvas tintas, así como la inclusión de la mistela bajo la protección de la D.O., y el uso del método Gran Vas para producir vinos espumosos más competitivos, con envejecimiento inferior a un mes.
Estos ajustes muestran la capacidad de la Denominación de Origen La Mancha para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo y reforzar su liderazgo tanto en el mercado nacional como en la exportación internacional.












