La Cofradía de la Preciosísima Sangre de Cristo de Socuéllamos ha celebrado en la mañana del domingo su tradicional Misa de Hermandad, uno de los actos más significativos de la Cuaresma en vísperas de la Semana Santa. La eucaristía, que ha contado con una nutrida asistencia de hermanos y fieles, ha estado presidida por la imagen de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, que procesiona cada Viernes Santo en la localidad.
En el transcurso de la celebración, la hermandad ha rendido homenaje a dos figuras muy vinculadas a la cofradía por su trayectoria y compromiso. Por un lado, se ha entregado un diploma de agradecimiento a la familia Millán del Socorro, en reconocimiento a su desinteresada colaboración, especialmente en todo lo relacionado con el paso de Jesús Amarrado a la Columna. El gesto ha sido realizado por la presidenta de la cofradía, Yolanda Alcolea, quien destacó el constante apoyo de la familia a lo largo de los años.
El momento más emotivo de la jornada ha llegado con el nombramiento de don Miguel Cuevas Plaza como Cofrade de Honor 2025. Con 96 años de edad, don Miguel ha sido hermano y nazareno de la Sangre de Cristo desde los 12 años, mostrando durante toda su vida un profundo amor y devoción por la túnica morada y amarilla que representa a la cofradía. Visiblemente emocionado, recibió de manos de la presidenta un diploma en reconocimiento a toda una vida de entrega. Según se hizo público, es su deseo ser enterrado con la túnica que ha portado durante décadas en cada Semana Santa.
La misa concluyó con la imposición de medallas a los nuevos hermanos que lo habían solicitado, en un acto solemne que contó con la bendición del sacerdote y que simboliza la incorporación plena de los nuevos miembros a la hermandad.
Con este acto, la Cofradía Preciosísima Sangre de Cristo da un paso más en el camino hacia la Semana Santa, manteniendo vivas sus tradiciones y honrando a quienes han dedicado su vida a engrandecer la historia de esta cofradía socuellamina.














