Una fotografía compartida en el Facebook de Fotos Antiguas de Socuéllamos despertó interés de varias familias de Socuéllamos. La imagen, tomada en los años 70, muestra a un grupo de amigos celebrando juntos en un ambiente festivo. Aunque el autor de la fotografía es desconocido, la escena ha cobrado vida gracias a los numerosos comentarios de vecinos que han reconocido a padres, tíos y amigos entre los retratados.

Según coinciden diferentes testimonios, la instantánea fue tomada en el histórico Rincón de Pepe, un local muy conocido en la época y punto de encuentro habitual de la juventud socuellamina y que ahora sigue regentada por la misma familia, siendo una churrería. En la fachada puede verse la palabra “Café” o “Cafetería”, uno de los detalles que permitió a varios usuarios identificar el lugar.

Una celebración de los Quintos

Uno de los datos más relevantes aportados por los vecinos es que se trata probablemente de una fotografía de los Quintos de abril de 1974, tal como señaló una de las participantes en la conversación, Carmen Moreno Pliego. Las celebraciones de los quintos, profundamente arraigadas en la tradición local, reunían a los jóvenes nacidos en el mismo año antes de incorporarse al servicio militar.

En la imagen aparece un grupo numeroso, entre ellos un hombre tocando el acordeón, posiblemente una figura conocida para los presentes. Varios vecinos mencionan que sus padres se encuentran en la fotografía: Anabel López, Almudena Álvarez Villanueva, Eugenio Munera o Pilar Moreno Pliego, que identifica además a su suegro, Pedro Fresneda, como uno de los que posan en la parte derecha con pantalones de cuadros.

Otros usuarios han reconocido a familiares como José Tribaldos, mencionado por Ramoni Álvarez, y Manolo, primo de Félix Rodríguez Serrano. También interviene Lorenzo Díaz Pedroche, quien asegura conocer a la mayoría de los fotografiados por ser de su misma quinta, prometiendo incluso identificar los nombres con más detalle.

La fotografía, que muestra a un grupo de jóvenes en plena celebración, se ha convertido en un pequeño documento histórico cargado de valor sentimental. Además de reflejar la estética y el clima social de los años 70 en Socuéllamos, se ha transformado en un punto de encuentro digital donde varias generaciones han compartido recuerdos, anécdotas y vínculos familiares.

La publicación ha servido para poner de relieve la importancia de preservar las imágenes antiguas como parte del patrimonio de Socuéllamos. Aunque el fotógrafo sigue siendo desconocido, la escena capturada deja constancia de una época en la que las reuniones en cafés y bares como el Rincón de Pepe formaban parte esencial de la vida social del municipio.