Con la llegada de Halloween, la Calle Alhambra se vistió de fantasía, risas y muchas chuches. Decenas de niños, acompañados por sus papás y mamás, recorrieron las casas del vecindario al grito de “¡Truco o trato!”, compartiendo ilusión y momentos inolvidables.

Entre disfraces de monstruos, brujitas y superhéroes, los pequeños vivieron una tarde mágica llena de color y alegría. Los vecinos, encantados, participaron decorando sus puertas y preparando dulces para recibir a los más peques.

Ver las caritas de los niños al recibir sus golosinas hizo que todo el esfuerzo valiera la pena. Una tradición que, año tras año, une al vecindario y llena de vida las calles en esta noche tan especial.













