El entrenador del Cristo de la Vega Femenino, José Ramón Moya, analizó el empate (2-2) conseguido el pasado domingo en su visita a La Roda, destacando la dureza e igualdad del encuentro. «Fue un partido bastante igualado, muy duro, con muchos choques y golpes. Fue muy competitivo», afirmó Moya en sus declaraciones tras el encuentro.
Primera parte sin goles y con pocas ocasiones
En la primera mitad, ninguno de los dos equipos logró abrir el marcador. «Prácticamente ellas tiraron dos tiros desde fuera y nosotros tuvimos una ocasión muy clara de Marta Moros, que sacó la portera con el pie, y un córner que remató Ángela rozando el palo», detalló el técnico. Según Moya, esta parte estuvo marcada por los choques y las disputas físicas.
Segunda parte intensa y con goles
El equipo mejoró ofensivamente tras los cambios en la segunda mitad. «Empezamos a tener más claridad llegando por bandas. En una jugada, Isabel Martínez gana un balón y le hacen un penalti claro que nos permite ponernos 0-1», explicó. Sin embargo, el equipo local reaccionó rápidamente y empató en una contra. «Nos volvimos a adelantar con el 1-2 en otra contra, pero al final, un penalti pitado por un rebote en el pecho de Mari les permitió empatar 2-2», añadió.
Un resultado justo
Moya reconoció que el empate fue justo dada la igualdad del encuentro. «Fue un partido muy físico y con pocas ocasiones tras el 2-2. Creo que el resultado refleja lo que se vivió en el campo», concluyó.
Con este empate, el Cristo de la Vega Femenino continúa sumando en una competición muy disputada, mostrando una actitud combativa en cada partido.












