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La Escuela de Danza Attitude afronta este fin de semana en Madrid el Campeonato de Europa después de conseguir la clasificación con dos coreografías. Las jóvenes bailarinas de Socuéllamos competirán el sábado por la tarde, a partir de las 16:30 horas, y volverán al escenario el domingo, a partir de las 15:00 horas. Su directora, Inma Ortiz, destaca el trabajo, la disciplina y la ilusión que las han llevado hasta una final que inicialmente veían muy difícil alcanzar.

La cuenta atrás ha terminado. La Escuela de Danza Attitude de Socuéllamos, dirigida por Inma Ortiz, afronta este fin de semana una de las grandes citas de la temporada: el Campeonato de Europa que se celebra en Madrid.

Hasta allí viajarán Zaida Alcolea Gómez, Martina Gallego Fenollar, Paola Ballesteros Peñalver, Sofía López Arenas, Miranda Gómez Almanza, Carmen Esther López Silot, Lucía Muñoz Ortiz, Jimena Delgado Díaz y Lucía López Escudero, después de un camino marcado por meses de ensayos, competiciones y dos fases superadas hasta conseguir el billete para la final europea.

Una clasificación que la propia directora de Attitude reconoce que veía especialmente complicada este año. Ahora, con el objetivo conseguido, Inma Ortiz quiere que sus alumnas disfruten de la experiencia y de competir frente a bailarines llegados de diferentes países europeos.

—Después de los éxitos conseguidos en el Nacional, ¿qué supone llegar al Campeonato de Europa?

—La verdad es que ha sido una sorpresa. Este año la final es en Madrid y eso no suele ocurrir, normalmente se celebra fuera de España. Llegar a Madrid era mucho más difícil porque las plazas eran más limitadas.

Desde el principio les decía: «No os hagáis ilusiones porque este año, siendo Madrid, es muy complicado entrar». Y mucho menos imaginábamos conseguirlo con las dos coreografías que llevábamos. Lo veía realmente difícil, pero al final aquí estamos.

—¿Cómo se consigue una clasificación de estas características?

—Con mucho ensayo, mucho trabajo y mucha disciplina. Pero creo que también tiene un porcentaje muy alto la ilusión que pongas.

La hemos puesto nosotras, la han puesto ellas y también las familias, que tienen un papel muy importante porque nos ayudan a viajar y a desplazarnos a cada uno de los lugares en los que se han celebrado las distintas fases.

Al final, con la ilusión de todos se consigue llegar, aunque la realidad es que, sin trabajo y constancia, no habríamos podido superar las dos fases necesarias para alcanzar esta tercera.

—¿Con qué expectativas llegáis al Europeo?

—Creo que nuestras expectativas ya las hemos superado. Como era algo que no esperábamos, estamos súper ilusionadas y muy contentas. El hecho de poder bailar ese día en Madrid ya supone mucho más de lo que creíamos que podríamos conseguir.

Ahora nos enfrentamos a Europa. Vendrá gente de muchos países, bailarines muy buenos y de lugares donde la danza está más desarrollada que en España, especialmente en disciplinas como la danza contemporánea.

Llegar hasta donde estamos ya ha sido un sueño y una ilusión preciosa. Por eso creo que nuestra meta este fin de semana tiene que ser disfrutar y pasarlo bien.

—¿Han cambiado los ensayos respecto a la preparación del Campeonato de España o habéis mantenido la misma dinámica?

—Nosotras trabajamos a diario. Precisamente estas niñas vienen a clase prácticamente todos los días y acumulan muchas horas de trabajo a la semana. Los resultados que están consiguiendo son fruto de todo ese trabajo.

No hemos cambiado demasiado la preparación porque, además, la coreografía tiene que ser exactamente la misma con la que conseguimos la clasificación.

La tienen muy trabajada. No hemos dejado de ensayarla durante prácticamente un año entero, así que ahora tampoco hemos tenido que añadir muchísimo más trabajo al que ya llevábamos realizado durante toda la temporada pasada.

—Como profesora, ¿qué sientes cuando ves que tus alumnas han conseguido llegar tan lejos?

—Este año me han sorprendido muchísimo. Es muy difícil llegar hasta una final de estas características y son niñas que llevan compitiendo apenas dos años. Son todavía bastante nuevas en este mundo y se enfrentan a gente muy veterana en competición, que sabe perfectamente a dónde va.

Por eso repito que veía muy difícil llegar a Madrid.

En la primera fase hubo cosas mejores y otras que se podían mejorar. La segunda fase, sin embargo, fue de diez. Y es cierto que estas niñas técnicamente tienen muchísimo nivel y eso finalmente se refleja en las coreografías.

Estoy muy orgullosa de ellas, por supuesto.

—Cuando termine el Campeonato de Europa, independientemente del resultado, ¿qué te gustaría que se llevaran de esta experiencia?

—Sobre todo, lo que hemos vivido como una familia. Attitude es una familia y cuando la gente viene aquí creo que percibe ese ambiente de cariño y, sobre todo, de respeto de unas hacia otras.

Llegar hasta donde estamos ya es el resultado. Este fin de semana tenemos que ir a pasarlo bien. No pretendo que consigamos un resultado concreto porque, para mí, el resultado ya está conseguido: todo el trabajo que han realizado y haber llegado hasta aquí.

A partir de ahora, todo lo que venga tiene que ser positivo. Quiero que disfruten y que se dejen la piel en el escenario, como hacen siempre.

Sí que da un poco de pena porque son dos coreografías a las que tienes mucho cariño, que nos han acompañado en varios concursos y con las que hemos conseguido muy buenos resultados. Llegar a una final sabiendo que posiblemente sea una de las últimas veces que las bailen también produce cierta emoción.

Pero ya tenemos la cabeza puesta también en 2027, en las próximas competiciones y en todo lo que vendrá después.

El Europeo de Madrid pondrá así el broche a un largo recorrido para un grupo de jóvenes bailarinas que ha conseguido convertir dos coreografías nacidas en las aulas de Attitude en propuestas capaces de superar las diferentes fases clasificatorias y alcanzar una final continental.

Para Inma Ortiz, sin embargo, el éxito no dependerá únicamente de la clasificación final. Antes de conocer lo que decida el jurado, Attitude ya viajará a Madrid con su principal objetivo cumplido: estar entre las participantes del Campeonato de Europa y disfrutar sobre el escenario de todo el trabajo realizado durante el último año.