Socuéllamos vivió en la noche del viernes un momento cargado de devoción con la celebración del ya tradicional Viernes de Dolores, organizado por la Cofradía del Ecce Homo y Nuestra Señora de los Dolores los últimos 14 años. El acto central fue la Ofrenda Floral a la Virgen, que tuvo lugar en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en un templo lleno de fieles, flores y sentimiento cofrade.

El evento contó con el acompañamiento de la Banda de Cornetas y Tambores de la propia cofradía, cuya música puso el tono de recogimiento y respeto en esta noche. Durante la ceremonia, fueron reconocidos como Cofrades de Honor del presente año Gregorio López y Pilar Villar Tébar, por su compromiso y entrega a la hermandad. Asimismo, se realizó un emotivo homenaje a los descendientes de Elías Alcolea Jiménez, donante de la imagen de la Virgen hace ahora 75 años, un gesto que marcó la historia de la cofradía y de la Semana Santa socuellamina como bien ha recalcado Alfonso Montero en una breve ponencia.

Tras la ofrenda, se celebró una procesión con la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, portada en andas por sus cofrades. En un recorrido íntimo por las calles de Socuéllamos, en el que la devoción mariana volvió a hacerse presente en la antesala de la Semana Santa.