El Yugo UD Socuéllamos cayó este domingo por 1-2 ante el Rayo Majadahonda en el Paquito Jiménez, en un encuentro donde los locales ofrecieron una buena reacción en la segunda mitad, quedándose a las puertas de un empate que merecieron por su entrega y empuje.

El encuentro comenzó con un emotivo preludio: antes del pitido inicial, el club realizó un doble reconocimiento. Por un lado, se entregó a Iván Hujo el galardón de Bodegas Cristo de la Vega como mejor jugador del mes de septiembre, premio que distingue la regularidad y compromiso del delantero socuellamino. Además, con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama, miembros de la Junta Local de la AECC participaron en el saque de honor, en un gesto de apoyo y visibilización de la lucha contra esta enfermedad.

Ya en el plano deportivo, el partido arrancó equilibrado, pero un error defensivo en el minuto 36 permitió al Rayo Majadahonda adelantarse en el marcador. Al inicio de la segunda parte, otro despiste en la zaga fue aprovechado por Ilias para anotar el 0-2, apenas 30 segundos después de la reanudación.

El técnico Jacinto Trillo introdujo cambios, dando entrada a Adrián, que aportó control y movilidad en el centro del campo. Desde ese momento, el Socuéllamos se volcó en ataque y, en el minuto 76, una falta lateral botada por Manu Martínez fue rematada por Sergio Pérez para poner el 1-2 y devolver la esperanza al Paquito Giménez.

El tramo final fue un asedio local. El Rayo Majadahonda se quedó con diez jugadores tras la expulsión de Ilias, y poco después con nueve efectivos, lo que permitió al conjunto azulón acorralar al rival. El empate rozó el marcador tras un disparo al larguero de Manu Martínez en los minutos finales.

Finalmente, el resultado no se movió, pero el Socuéllamos dejó una buena imagen de lucha y carácter, demostrando que compite de tú a tú ante rivales de alto nivel pero que debe mejorar en aspectos que en esta categoría castigan.

El conjunto de Jacinto Trillo ya piensa en la próxima jornada, en la que visitará al CF Fuenlabrada, con la intención de refrendar las buenas sensaciones y sumar una nueva victoria.