El Museo Torre del Vino acogió en la noche de este jueves la celebración del XVII Certamen Nacional de Poesía “Carmen Arias”, una cita ya consolidada en el calendario cultural de Socuéllamos que volvió a reunir literatura, música y público en un acto con una notable asistencia.
El certamen, organizado por la Universidad Popular y la Concejalía de Educación, Cultura y Festejos del Ayuntamiento de Socuéllamos, ha alcanzado en esta edición una amplia participación, con un total de 171 obras presentadas procedentes de prácticamente todas las comunidades autónomas, lo que confirma el prestigio nacional que ha ido adquiriendo el concurso a lo largo de los años.
Durante el acto, la concejala de Educación y Cultura, Salomé Carrión, destacó la consolidación del certamen y subrayó la calidad y diversidad de los trabajos presentados. El jurado, integrado por profesionales del ámbito literario, decidió otorgar el premio a la obra “La Física del Amor”, de Juan Antonio Rivera Gorjón, quien firmó el poema bajo el seudónimo de Juan Nadir.
El fallo valoró especialmente el uso de una estrofa clásica como el soneto, así como el tono desenfadado y la originalidad del poema, que aborda las relaciones amorosas a través de metáforas y conceptos propios de la física, una combinación que despertó el interés del jurado.
Juan Antonio Rivera Gorjón, natural de Vigo y afincado en Andalucía, compagina su profesión de enfermero con una intensa actividad creativa vinculada a la literatura, la música y el audiovisual. En su trayectoria cuenta con diversos premios y publicaciones, tanto en poesía como en relato breve, y participa de forma activa en eventos culturales.
La alcaldesa de Socuéllamos, Conchi Arenas, cerró el turno de intervenciones institucionales poniendo en valor la apuesta continuada del municipio por la cultura y la poesía, destacando que un certamen de estas características se mantenga durante diecisiete ediciones consecutivas en una localidad de tamaño medio. Arenas felicitó al ganador y al conjunto de participantes, resaltando que la calidad literaria no está reñida con el carácter amateur del concurso.
El acto se completó con una cuidada intervención musical a cargo de la soprano Ángela Cano Alcolea, acompañada al piano por José María García Bonillo, estructurada en dos bloques que enmarcaron la lectura pública del poema ganador. La velada concluyó con un vino de honor, que sirvió como espacio de encuentro entre asistentes, autor premiado y representantes institucionales.






















