La UD Socuéllamos ha encajado esta mañana una dolorosa derrota en casa (0-1) ante la UB Conquense en un derbi regional intenso y emocionante, decidido por la efectividad visitante y la ausencia de esa pizca de fortuna que, en partidos de este calibre, suele marcar la diferencia. El resultado no refleja el esfuerzo ni el juego desplegado por el conjunto azulón, especialmente en una segunda mitad en la que el ‘Socu’ fue claramente superior en la generación de peligro.

Tras una primera parte de respeto máximo e igualdad, que concluyó con el marcador inicial, el equipo de Jacinto Trillo regresó del vestuario con una marcha más. El Socuéllamos asumió riesgos, ganó metros y comenzó a llegar con peligro al área rival, empujado por su afición y por la convicción de que el partido estaba para ganarlo.

Las ocasiones no tardaron en llegar. Miguel Serrano dispuso de una de las más claras en el minuto 62 y, poco después, la mala fortuna se cebó con los locales cuando un potente remate de cabeza del defensa andaluz Sergio Pérez se estrelló contra el palo. Fueron los mejores minutos del Socuéllamos, pero el gol volvió a resistirse.

Cuando más cerca parecía el premio, llegó el golpe. En el minuto 71, un despeje defectuoso dejó el balón vivo en el área. Álvaro creyó en la jugada hasta el final y sirvió un pase para Yasin, que no perdonó y firmó el 0-1, en prácticamente la única ocasión clara del Conquense.

Lejos de rendirse, el Socuéllamos lo intentó hasta el último segundo, con corazón, orgullo y empuje, pero el marcador ya no se movió. Fue uno de esos partidos en los que el equipo lucha, cree y propone, pero el fútbol decide mirar hacia otro lado.

Pese a la derrota, el mensaje es claro: hay motivos para seguir creyendo. El Socuéllamos compite, genera y transmite sensaciones positivas bajo la dirección de Jacinto Trillo. Con este resultado, el conjunto azulón se mantiene con 11 puntos y ya pone la vista en su último compromiso del año, un exigente desplazamiento a tierras canarias para enfrentarse a Las Palmas Atlético.

Antes del inicio del encuentro, el capitán Bernabé fue reconocido como Mejor Jugador del mes de noviembre, un galardón otorgado por Bodegas Crisve, en reconocimiento a su rendimiento y liderazgo.

El Paquito Giménez fue testigo de una mañana amarga en el resultado, pero esperanzadora en el juego. Porque este Socuéllamos cae de pie y, aunque hoy faltó fortuna, la fe en este equipo sigue intacta.