La llegada del agua al tramo del río Záncara en el entorno del Puente de San Miguel ha generado en los últimos días una notable expectación vecinal, especialmente entre residentes de Pedro Muñoz, que se han acercado hasta este punto para contemplar de nuevo el cauce con agua.
El Puente de San Miguel, situado en un enclave donde el río actúa como límite natural entre los términos municipales de Pedro Muñoz y Socuéllamos , ha sido tradicionalmente un lugar de paso y referencia para ambas localidades. La presencia del agua ha reavivado además una curiosidad habitual entre los visitantes: a qué municipio pertenece exactamente el puente, una cuestión de carácter más anecdótico que administrativo.
Aunque el río marca el límite entre ambos términos, el puente ha sido utilizado históricamente por vecinos de las dos poblaciones. Cabe recordar que la última actuación de acondicionamiento y arreglo del puente fue realizada por el Ayuntamiento de Pedro Muñoz.
Más allá de esta circunstancia, lo cierto es que la recuperación visual del río ha devuelto vida a este entorno, convirtiéndolo en un punto de encuentro para curiosos. Durante los últimos días se ha podido ver a numerosas personas detenidas sobre el puente y sus inmediaciones, observando el cauce y fotografiando la escena.
La escena ha quedado documentada a través del trabajo de , un excelente fotógrafo, Fran Murcia, cuyas imágenes reflejan con precisión la expectación generada y el interés que ha despertado este tramo del río Záncara tras la llegada del agua.
Un acontecimiento sencillo, pero significativo, que ha vuelto a situar al Puente de San Miguel como un enclave muy presente en la vida cotidiana de Pedro Muñoz y Socuéllamos.






















