El Pleno del Ayuntamiento de Socuéllamos rechazó este viernes el proyecto de Presupuesto Municipal para 2026, después de una punto 6extenso, con más de hora y media de debate, marcada por un duro enfrentamiento político entre el equipo de gobierno y la oposición.
La votación final se saldó con nueve votos en contra y ocho a favor, lo que impidió la aprobación de las cuentas. Previamente, el Pleno había aprobado las enmiendas presentadas por el Grupo Municipal Socialista, también por nueve votos frente a ocho, pese a contar con informe desfavorable de la Intervención municipal, circunstancia que condicionó decisivamente el desenlace del punto.
El proyecto presupuestario presentado por el equipo de gobierno partía de una reducción de ingresos cercana al millón de euros, una circunstancia que fue uno de los ejes centrales del debate.
Desde el gobierno municipal se defendió que el documento respondía a un criterio de prudencia y contención, elaborado conforme a los principios de estabilidad presupuestaria, sostenibilidad financiera y cumplimiento de la regla de gasto. Por el contrario, desde la oposición se argumentó que esa caída de ingresos evidenciaba una falta de gestión y de medidas correctoras, derivando en un presupuesto “sin proyecto” y con prioridades “muy cuestionables”.
El PSOE denuncia un presupuesto “de continuidad y sin rumbo”
La portavoz del PSOE de Socuéllamos, Vanessa Sáez, abrió el turno de intervenciones criticando con dureza el documento presupuestario.
Según expuso, el presupuesto presentado no dibuja ningún proyecto reconocible para Socuéllamos, más allá de una gestión “de supervivencia”, basada en “ir tapando agujeros”. La portavoz socialista subrayó que cerca del 90% del presupuesto se destina a gasto de personal y gasto corriente, lo que, a su juicio, deja un margen de maniobra “prácticamente nulo” para inversiones y políticas transformadoras.
Entre las principales críticas formuladas por el Grupo Socialista destacaron:
- Un plan municipal de empleo “irrisorio”, dotado con apenas 20.000 euros, insuficiente —según señaló— para dar respuesta a la demanda de personas desempleadas.
- Recortes en partidas de mantenimiento, tanto en calles, parques, centros educativos como en espacios naturales del término municipal.
- Prioridades presupuestarias discutibles, al incrementarse partidas como protocolo o externalizaciones mientras se reducían recursos destinados a servicios básicos.
- Escasa inversión por habitante, cifrada en torno a 38 euros por vecino, una cantidad considerada muy baja para un municipio del tamaño de Socuéllamos.
El PSOE defendió que sus enmiendas —centradas en reforzar empleo, mantenimiento urbano, asfaltado, red de abastecimiento, parques infantiles y atención a mayores— respondían a necesidades reales y urgentes, y aseguró que se habían planteado desde una posición “responsable y constructiva”.
El equipo de gobierno defiende la legalidad y viabilidad del presupuesto
Desde el equipo de gobierno, la portavoz del PP, Alba López, rechazó frontalmente el diagnóstico socialista, defendiendo que el presupuesto no supone ninguna parálisis, sino un ejercicio de responsabilidad en un contexto económico complejo.
López explicó que el descenso de ingresos obedece en gran medida a criterios técnicos vinculados al momento de elaboración del presupuesto y al periodo de referencia utilizado, subrayando que el Ayuntamiento mantiene un gasto controlado y una deuda en descenso.
Por su parte, el teniente de alcalde y concejal de Hacienda, José Luis Romero del Hombrebueno, centró su intervención en los aspectos financieros, defendiendo que las cuentas cumplían estrictamente la normativa y contaban con informes técnicos favorables.
Romero detalló la evolución de la deuda municipal, asegurando que se ha reducido de forma notable en los últimos ejercicios, y advirtió de que la aprobación de enmiendas con informe desfavorable ponía en riesgo el cumplimiento de la regla de gasto y la futura liquidación presupuestaria.
El papel decisivo de María José Beteta
Durante el debate intervino también la concejal no adscrita María José Beteta, quien mostró una posición crítica con el presupuesto y respaldó buena parte de las enmiendas socialistas.
Beteta defendió que su voto respondía a criterio propio, rechazando que se le considerara un apoyo automático de ningún grupo político, y coincidió en señalar que las cuentas priorizaban gastos en festejos frente a inversiones en servicios esenciales.
Su posición resultó clave tanto en la aprobación de las enmiendas como en el posterior rechazo del presupuesto, configurando una mayoría de nueve votos frente a ocho en ambos casos.
Aprobación de las enmiendas y rechazo final del presupuesto
Siguiendo el procedimiento reglamentario, el Pleno votó en primer lugar las enmiendas del PSOE, que fueron aprobadas por nueve votos a favor y ocho en contra, pese a la advertencia expresa del informe desfavorable de Intervención.
A continuación, se sometió a votación el presupuesto ya incorporando dichas enmiendas, que fue finalmente rechazado por el mismo resultado: nueve votos en contra y ocho a favor.
Consecuencias y escenario abierto
Con el rechazo del Presupuesto Municipal de 2026, el Ayuntamiento de Socuéllamos se enfrenta ahora a un escenario de prórroga presupuestaria, con las limitaciones que ello implica para nuevas inversiones y determinadas actuaciones municipales.
Desde el equipo de gobierno se advirtió de las dificultades que podría acarrear esta situación, especialmente en lo relativo a inversiones y subvenciones nominativas, mientras que desde la oposición se insistió en que existen mecanismos legales, como las modificaciones de crédito, para evitar perjuicios a asociaciones y colectivos.
El punto concluyó con la intervención de la alcaldesa, Conchi Arenas, tras la cual se dio por definitivamente rechazado el presupuesto, cerrando uno de los debates plenarios más largos y tensos de la legislatura.












