El Museo Torre del Vino de Socuéllamos ha sido escenario esta tarde de la charla “Mujeres en Socuéllamos en el siglo XVI: Vida cotidiana, derechos y limitaciones”, impartida por Alfonso Montero, miembro de la Asociación de Historia de Socuéllamos.
Este evento, organizado por el Centro de la Mujer, ha ofrecido un análisis detallado del papel de la mujer en la sociedad socuellamina del siglo XVI, abordando retos, derechos y restricciones en su día a día. Durante la ponencia, se han tratado temas como su rol en la familia, el trabajo, la educación y la religión, así como su relación con la Inquisición y las limitaciones legales a las que estaban sometidas.

Las mujeres en el Socuéllamos del siglo XVI
La exposición ha comenzado contextualizando el siglo XVI en Socuéllamos, marcado por el sistema de Encomienda, que regía la organización administrativa y económica de la época. Durante ese periodo, la localidad sufrió importantes eventos como las inundaciones de 1550 y la Guerra de las Alpujarras, que impactaron en la población y la economía local.
Uno de los aspectos más destacados de la charla ha sido el papel de las mujeres en la economía de la época. Se ha puesto en valor su trabajo en la huerta familiar, en los talleres artesanales y en la producción de cáñamo, lino y lana, fundamentales para la confección de textiles y utensilios agrícolas. El estudio de los registros fiscales de 1590, conservados en el Archivo Histórico de Simancas, confirma la presencia de mujeres contribuyentes, lo que evidencia su participación activa en la economía local.
En el ámbito religioso, las mujeres desempeñaban un papel importante en la vida parroquial y en las devociones populares. Se ha mencionado su relación con las principales ermitas del municipio, como las de San Vicente, San Cristóbal, San Sebastián y San Bartolomé. También se ha destacado su implicación en bautismos y su presencia como comadres en numerosas ceremonias.
El tema del matrimonio en el siglo XVI ha sido otro de los puntos analizados, explicando el proceso que incluía los esponsales (acuerdo entre familias), la dote, la ceremonia religiosa y el banquete posterior.
Derechos, administración y la Inquisición
En la charla también se ha abordado la capacidad de algunas mujeres para administrar bienes y testamentos, siendo este un aspecto clave para entender su rol en la sociedad de la época. Destacan figuras como Isabel Rodríguez «La Zamorana», que fundó una capellanía dedicada a Santa Lucía, y Francisca López, que en 1541 estableció una capellanía en honor al Nombre de Jesús.
Sin embargo, no todas las mujeres gozaban de libertades. Algunas fueron procesadas por la Inquisición por delitos como descasadería (ruptura de matrimonio), encandilería (uso de velas con fines supersticiosos) y hechicería o brujería.
En el ámbito de la beneficencia, se ha destacado la labor de Isabel Rodríguez «La Zamorana», quien administró posadas y fundó un hospital para pobres, apoyada por Teresa Enríquez, que donó 10.000 maravedíes para su mantenimiento.

Anécdotas y curiosidades
Para cerrar la charla, se han compartido algunas historias curiosas de la época, como el caso de Ana de Alarcón, quien protagonizó una boda ilegal en 1590 al casarse con Alonso López Ortiz, pese a que su matrimonio con otro hombre ya había sido ordenado por el Vaticano. El enlace tuvo lugar en la casa del cura Licenciado Cobo y contó con una gran asistencia de vecinos.
Otra anécdota llamativa ha sido la del pícaro ensabanado en 1570, protagonizada por Pedro Ruiz, cuya historia ha generado el interés del público asistente.
La charla ha permitido conocer con más profundidad el papel de la mujer en la economía, la religión y la sociedad de Socuéllamos en el siglo XVI, destacando su influencia en el comercio, la beneficencia y la vida cotidiana.











