El río Záncara continúa avanzando por el término municipal de Socuéllamos tras las lluvias de los últimos días, dejando una secuencia de imágenes poco habituales y un seguimiento casi hora a hora por parte de vecinos y agricultores.

A primera hora de la mañana, el agua alcanzaba el puente de la Raya, pero a lo largo de la jornada el caudal ha seguido ganando terreno. Poco después se constataba un avance de unos 500 metros más, ya dentro del Monte de la Raya, confirmando que el río mantenía una progresión constante.

El punto más destacado del día se produjo en torno a las 17:30 horas, cuando el agua llegaba al puente del Batán, situado en la carretera que une Socuéllamos y El Provencio. En ese momento, numerosos vecinos se acercaron hasta la zona para observar el avance del río, que presentaba ya un caudal considerable.ç

La mirada puesta en Titos

Desde el puente del Batán hasta Titos, uno de los enclaves más emblemáticos para Socuéllamos, restan algo más de tres kilómetros. La posible llegada del agua a este punto es todavía indeterminada, ya que su avance dependerá en gran medida de la maleza existente en el cauce y del nivel freático, factores que pueden frenar o facilitar la progresión del caudal.

La expectación es notable, ya que hace más de 15 años que el agua no alcanza Titos, lo que convertiría este episodio en un hecho especialmente significativo desde el punto de vista hidrológico y social para el municipio.

Agua más abajo: puente de las Mulas y embalse de Muleteros

En el seguimiento realizado también se ha comprobado que en el puente de las Mulas sí hay abundante agua, un hecho que resulta llamativo, ya que este punto se encuentra varios kilómetros río abajo, una vez superada la zona de Titos. La explicación está en que en este tramo confluyen el río de las Ánimas y el río Saona, que aportan caudal adicional al Záncara.

Esta confluencia alimenta directamente el embalse de Muleteros, una infraestructura poco conocida pero oficialmente registrada como masa de agua superficial en el término de Socuéllamos. En estos momentos, se aprecia cómo el embalse va descargando agua, que continúa su curso hasta la zona del Molino del Caiceo.

Agua del Río Záncara desembalsando en el Embalse de Muleteros

Sin embargo, el caudal vuelve a interrumpirse antes de alcanzar la Casa de la Torre, otro enclave histórico del término, que por ahora permanece sin recibir agua río arriba. Del mismo modo, en la Casa Salinas, situada unos 500 metros antes del puente de las Mulas, el cauce continúa seco, reflejando la irregularidad del avance del río.

Seguimiento continuo

La situación del Záncara sigue evolucionando y desde Socuéllamos se mantendrá la atención puesta en su comportamiento durante las próximas horas y días, especialmente ante la posibilidad —todavía incierta— de que el agua vuelva a alcanzar Titos, algo que no ocurre desde hace más de una década.