Hablar del CV Kiele Socuéllamos es, inevitablemente, hablar de Chema Rodríguez. Su nombre queda ya ligado de forma inseparable a la etapa más brillante, ambiciosa y reconocible del club, un periodo de ocho temporadas en el que una entidad modesta pasó a competir sin complejos entre la élite del voleibol femenino nacional y europeo.

Chema Rodríguez llegó al banquillo del Kiele en la temporada 2018-2019, cuando el proyecto aún buscaba consolidarse y soñar con algo más. Aquel primer año fue el punto de inflexión definitivo. Bajo su dirección, el equipo firmó una temporada histórica, logrando el título de Superliga 2 y la Copa Princesa, un doblete que supuso el ascenso a la Liga Iberdrola, la máxima categoría del voleibol femenino español.

Desde entonces, el Kiele no volvió a mirar atrás. A partir de la temporada 2019-2020, el conjunto socuellamino se asentó de forma ininterrumpida en la élite, creciendo año tras año en ambición, competitividad y reconocimiento. Con Chema Rodríguez al mando, el equipo dejó de luchar únicamente por la permanencia para convertirse en un habitual de la zona alta de la clasificación.

Los resultados no tardaron en reflejar ese crecimiento. El Kiele alcanzó dos terceros puestos en la Copa de la Reina (temporadas 2021-2022 y 2022-2023) y firmó un tercer puesto en la Liga Iberdrola 2021-2022, el mejor resultado liguero de su historia. Logros que situaron al club en el mapa del voleibol nacional y consolidaron su prestigio deportivo.

El siguiente paso fue Europa. En la temporada 2021-2022, el Kiele logró una histórica clasificación para competición europea, debutando en la CEV Cup 2022-2023. Lejos de ser una experiencia testimonial, el equipo protagonizó una actuación sobresaliente, superando dos rondas y finalizando en el puesto 13 del ranking europeo, un hito sin precedentes para el club y para el deporte socuellamino.

Más allá de los títulos y las clasificaciones, la huella de Chema Rodríguez se percibe en la identidad competitiva del equipo. Un Kiele reconocible, valiente, exigente y capaz de competir de tú a tú ante los grandes presupuestos de la liga. Bajo su liderazgo, numerosas jugadoras crecieron deportiva y personalmente, logrando reconocimientos individuales, presencia en equipos ideales de jornada y un nivel de juego que elevó el listón del club.

Su figura trascendió el ámbito local. Chema Rodríguez fue reconocido dentro del voleibol nacional, participando en eventos como el All Star de la Superliga, un reflejo del respeto y la consideración ganados en los banquillos de la élite.

Ocho temporadas después, su etapa en Socuéllamos llega a su fin dejando un legado que va mucho más allá de los números. El Kiele que hoy conocemos no se entiende sin Chema Rodríguez. Su trabajo, su exigencia y su visión transformaron un proyecto ilusionante en una realidad consolidada, demostrando que desde una localidad pequeña se puede competir al máximo nivel si hay convicción, trabajo y liderazgo.

Chema Rodríguez se marcha dejando títulos, noches europeas, tardes de Copa y, sobre todo, una forma de creer. Su nombre queda ya inscrito con letras de oro en la historia del CV Kiele Socuéllamos. Porque hay entrenadores que pasan… y otros que marcan una época.