Casi dos mil personas se concentraron en la tarde de este domingo en la Plaza de la Constitución de Socuéllamos para mostrar su rechazo a la implantación de plantas de biometano y una planta de residuos biosanitarios peligrosos ya en marcha, en el polígono industrial de la localidad. La protesta, convocada por la plataforma ciudadana STOP Plantas de Biometano y Residuos Médicos surgida hace menos de un mes, se convirtió en un clamor por la defensa del entorno, la salud pública y el futuro del medio rural.
Durante el acto, se leyó un manifiesto en el que se aclaró que, aunque algunos rumores apuntan a que las plantas de biometano están ya aprobadas, “esto no es cierto, están en fase de estudio de impacto ambiental y aún estamos a tiempo de pararlas”. En el caso de la planta de residuos médicos, la situación es diferente: “ya ha sido inaugurada sin la suficiente información ni transparencia”, aseguraron.
Los portavoces de la plataforma explicaron que en un primer momento solo se tenía conocimiento de una planta de biometano, pero pronto descubrieron que habría dos: una prioritaria de 60.000 toneladas anuales y otra no prioritaria que podría procesar hasta 145.000 toneladas al año de residuos de todo tipo. «Estamos hablando de más de 200.000 toneladas de residuos al año, que requerirán un trasiego constante de camiones y un impacto brutal sobre el medio ambiente local. No es ni ecológico, ni circular, ni sostenible», denunciaron.
La plataforma informó de que ya se han mantenido contactos con representantes del PSOE, y están a la espera de reunirse con Vox, que lo harán esta semana y PP. También señalaron que están recabando miles de firmas en comercios, mercadillos y puntos estratégicos, y que la respuesta de la ciudadanía está siendo masiva.
Uno de los momentos más aplaudidos fue cuando un portavoz se refirió a los rumores sobre la adjudicación de las plantas: “Que nadie se confunda: las plantas de biometano no están aprobadas. Están en fase de evaluación ambiental y se pueden parar. Si alguien os dice que ya están adjudicadas, está mintiendo.»
Respecto a la planta de residuos biosanitarios, detallaron que el permiso de impacto ambiental fue otorgado en 2019, pero que el proyecto permaneció paralizado hasta que, en marzo de este año, el Ayuntamiento concedió la licencia urbanística. «Desde entonces, hemos presentado más de 500 recursos de reposición contra esa licencia. Y vamos a seguir peleando en los tribunales si hace falta.»
Otro de los manifestantes afirmó con contundencia que “las plantas de biometano no son verdes, son una amenaza disfrazada de sostenibilidad. Quieren venir aquí a colocarnos lo que en otros sitios no quieren. Si fueran tan buenas, ¿por qué no las instalan junto a Madrid o Barcelona?”
David Gento, miembro de la plataforma, desmintió lo que calificó como «bulos y mentiras» de las empresas promotoras: «Nos dicen que esto es energía verde, pero la verdadera ecología no daña la tierra. Estas plantas están pensadas para absorber los residuos de las macrogranjas, no para ayudar al medio ambiente.»
“El digestato que producen, esos miles de kilos diarios de residuos, nos lo quieren vender como fertilizante gratuito para los agricultores. ¿Y si es tan bueno, por qué lo regalan? ¡Porque nadie lo quiere!”, remató.
Por su parte, Javier Durán alertó sobre los riesgos para la salud pública: “Estamos hablando de plantas que trabajarán con virus, bacterias y residuos citotóxicos. Si hay un escape o un fallo en el sistema, ¿qué seguridad hay para nuestras escuelas, negocios y viviendas, que están a escasos metros?”
La abogada de la plataforma, Ana Jiménez, cerró la concentración con un mensaje emotivo: “Queremos que nuestros hijos respiren aire limpio. Queremos poder salir a tomar el fresco en verano sin miedo. No queremos regalos envenenados ni mentiras. Socuéllamos no se vende. Socuéllamos se defiende.”
Durante la protesta se corearon consignas como «¡No al biometano!», «¡No a los residuos!» y «¡Socuéllamos no se vende, se defiende!». También hubo palabras de apoyo de plataformas vecinas.
La plataforma anunció nuevas acciones para los próximos días, incluyendo una campaña de información durante San Isidro y futuras movilizaciones si las administraciones no atienden sus demandas.






































































































