La despoblación sigue marcando el día a día de numerosos municipios de la provincia de Cuenca. Los datos comparativos entre 2004 y 2024 confirman una tendencia difícil de revertir: gran parte del territorio ha perdido población de manera constante en las dos últimas décadas, y en algunos casos el retroceso ha transformado por completo la vida local.
Entre los municipios afectados, uno destaca de forma especialmente significativa. Belmonte se sitúa como el pueblo conquense que más habitantes ha perdido en los últimos veinte años. En 2004 contaba con 2.352 vecinos y hoy registra 1.769, lo que supone 583 personas menos.
La pérdida de población también ha golpeado a localidades tradicionalmente dinámicas. Es el caso de Las Pedroñeras, que pese a mantenerse entre los municipios más poblados de la provincia, ha pasado de 6.951 habitantes en 2004 a 6.518 en 2024. En total, 433 vecinos menos.
Este progresivo vaciamiento rural evidencia los profundos desafíos a los que se enfrentan los pueblos de Cuenca, donde la falta de oportunidades laborales, el envejecimiento de la población y la marcha de los jóvenes hacia áreas urbanas continúan marcando una tendencia que condiciona su futuro.













