Estas imágenes han sido cedidas por su nieta, Ángela Muñoz Fernández.
Quién no recuerda a la Hermana Basilia. Nacida en Socuéllamos el 14 de junio de 1902, Basilia fue una mujer adelantada a su tiempo, ejemplo de entereza, entrega y esfuerzo. Se casó con Trinidad, pero la vida le golpeó pronto: quedó viuda con solo 28 años y un hijo pequeño, enfrentándose sola a las dificultades de una época muy dura.
Vivía en la calle de la Ossa y su tesón la llevó a salir adelante con trabajo y dignidad. Comenzó encargándose de la limpieza del Ayuntamiento y más tarde asumió con responsabilidad el mantenimiento del mercado de abastos, lugar que llegó a sentir como propio y en el que muchos aún la recuerdan con cariño.
En una de las fotografías que acompañan este homenaje, podemos verla precisamente en la puerta del mercado, inmortalizada por los hermanos Reales. Su figura forma parte de la memoria colectiva de Socuéllamos, aunque quizás nunca recibió el reconocimiento que merecía por todo lo que aportó al pueblo.
Han pasado ya casi cuarenta años desde su fallecimiento, el 29 de septiembre de 1984, pero su recuerdo permanece vivo entre quienes la conocieron. Desde aquí, le dedicamos este pequeño pero sentido espacio, con el deseo de que su ejemplo no se olvide.













