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Socuéllamos Al Día vuelve, un año más, a recorrer las Cruces de Mayo de nuestra localidad, conociendo de primera mano el esfuerzo, la historia y la devoción de quienes las hacen posibles. En esta ocasión, hacemos parada en una de las más tradicionales y queridas del pueblo: la Cruz del Barrio Casqueral y Estación, que este año ha vuelto a lucirse tras cinco años de ausencia.

“Llevábamos sin hacerla desde la pandemia. Después, entre la edad de la gente y el parón, no retomamos hasta este año. Pero aquí estamos otra vez”, explican orgullosas varias vecinas que llevan más de tres décadas levantando cruces. A pesar del esfuerzo, aseguran que compensa: “Estamos aquí de seis a diez todos los días con la puerta abierta, y la gente lo agradece muchísimo”.

Montarla ha llevado tres semanas de trabajo, repartidas antes y después de Semana Santa. Aunque suelen tener una idea inicial, reconocen que hasta que no se empieza, no se sabe cómo quedará: “Siempre se parte con una idea, pero hasta que no te pones, no sabes lo que va a salir”.

La cruz ha vuelto también con un mensaje claro: la continuidad está en riesgo. La mayoría de quienes se encargan de montarla son personas mayores, mientras que la juventud participa poco, en parte por falta de tiempo y en parte, según ellas, por falta de relevo generacional. “No hay ofrecimientos, y si no lo ven o no lo aprenden, no sabrán cómo hacerlo en el futuro”, advierten.

Con nostalgia recuerdan épocas en las que había más de 25 cruces en habitaciones decoradas, y en las noches del 30 de abril se vivía un ambiente festivo, con cenas, rondas y chocolate. “Antes era un día de fiesta. La gente esperaba que vinieran los malleros, se cantaba, se compartía… ahora hay menos afán”.

Pese a las dificultades, en Casqueral han logrado reunir hasta 20 personas mayores para rezar en torno a la cruz. Un acto sencillo pero cargado de significado, que demuestra que la tradición sigue viva, aunque tambaleante.

Con el deseo de que esta costumbre no se pierda, lanzan un mensaje: “Venid a verlas, animaos, preguntad cómo se hace… o pensad en montar una el año que viene. La fe y la tradición se mantienen entre todos”.

Este año, como el anterior, desde Socuéllamos Al Día seguiremos acompañando a las asociaciones y particulares en sus cruces, dando voz a quienes con tanta entrega y cariño siguen haciendo posible una de las tradiciones más bellas de nuestra tierra.