Esta noche, Socuéllamos ha vivido uno de los momentos más vibrantes del inicio de la Semana Santa con la celebración de la tradicional Tamborrada de La Piedad en recuerdo a la memoria de Miguel Lucas, figura muy querida dentro del mundo cofrade local.
Decenas de tambores resonaron con fuerza en la Plaza de la Constitución, en una convocatoria abierta organizada por los Tambores de La Piedad, junto a numerosos voluntarios y tamborileros llegados desde Tomelloso, que no quisieron faltar a la cita.
El estruendo inconfundible del redoble marcó el ritmo de una noche especial, en la que el pueblo se unió al compás de los tambores para anunciar que la Semana Santa de Socuéllamos comenzaba oficialmente. Bajo el cielo nocturno, el eco de los tambores sonaron con fuerza.
La Tamborrada, que se ha consolidado como un acto simbólico y emotivo, volvió a demostrar la fuerza del sentimiento cofrade en Socuéllamos, reuniendo generaciones de vecinos y visitantes en torno a una de las expresiones más auténticas de la pasión, la devoción y el respeto por las raíces religiosas.






































