Lo de menos fue la derrota por 2-0 en el terreno de juego. Así comienza el duro comunicado que un miembro del cuerpo técnico ha publicado en sus redes sociales tras el encuentro disputado este pasado fin de semana en el Municipal Santa Ana de Hellín, correspondiente a la jornada 28 de la Juvenil Preferente (Grupo I).

El club socuellamino ha denunciado públicamente una serie de comportamientos antideportivos y actitudes violentas por parte de miembros del equipo local y parte del público asistente, que comenzaron desde la llegada de la expedición visitante y continuaron durante y después del partido.

Según relata el comunicado, el ambiente fue hostil desde el primer momento, con desaires y faltas de respeto tanto al cuerpo técnico como a los aficionados desplazados desde Socuéllamos. Durante el partido, los jugadores del Cristo de la Vega fueron objeto de amenazas, provocaciones e insultos, entre ellos una grave falta de respeto dirigida a la madre de un jugador desde la grada, a la que presuntamente se la llamó «guarra» cuando intentaba animar a su hijo.

Los hechos más graves, sin embargo, ocurrieron tras el pitido final, cuando según el club varios miembros del equipo local intentaron agredir a jugadores y técnicos del Cristo, siendo contenidos por otros compañeros.

Ante la gravedad de la situación, el responsable del equipo visitante puso los hechos en conocimiento del árbitro, quien, según el comunicado, respondió: «Si no lo veo o no lo oigo, no puedo reflejarlo en el acta. Vamos a cerrar esto que me quiero ir a mi casa.»

Este representante del cuerpo técnico ha lamentado que este tipo de comportamientos estén cada vez más normalizados en el fútbol base, subrayando que sus jugadores “solo quieren disfrutar de su deporte favorito” y recordando que la esencia del fútbol juvenil debería ser el respeto, la formación y la convivencia.

Por el momento, la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha no ha emitido ningún comunicado al respecto. Aunque probablemente su denuncia caiga en saco roto, considera necesario hacer público lo sucedido “para que no se silencien este tipo de episodios que nada tienen que ver con el deporte”.