El Alvatrans EFS Socuéllamos no pudo sumar en su visita a Alcázar el pasado sábado, en un partido marcado por las bajas en la plantilla y un gran esfuerzo colectivo que finalmente no tuvo recompensa. Pese a luchar hasta el final, el equipo cayó por 5-3, dejando una imagen de entrega y competitividad ante un rival que supo aprovechar sus oportunidades.
Desde el inicio, el equipo socuellamino planteó una presión alta, incomodando al rival y generando peligro a través de rápidas transiciones, aunque sin fortuna de cara a portería. Sin embargo, en el minuto 9, Alcázar logró adelantarse en el marcador, y poco después, en el minuto 11, un desafortunado autogol amplió la ventaja local (2-0).
La reacción del Alvatrans fue inmediata. Nada más sacar de centro, Said recortó distancias (2-1) tras una gran jugada, metiendo al equipo de nuevo en el partido. El duelo siguió igualado hasta el descanso, con opciones para ambos conjuntos.
En la segunda mitad, el equipo salió con intensidad y logró el empate (2-2) gracias a un gol de Aitor. Sin embargo, la suerte no acompañó a los visitantes. Aitor fue expulsado por doble amarilla en una acción muy discutida, dejando al equipo con uno menos y sin apenas rotaciones en el banquillo. Alcázar aprovechó la inferioridad para marcar el 3-2.
Pese al golpe, Socuéllamos no bajó los brazos y siguió atacando con insistencia, aunque sin eficacia en los metros finales. Alcázar amplió la ventaja con el 4-2, pero los visitantes volvieron a meterse en el partido con un tanto de Guillermo de la Dueña (4-3) a falta de cinco minutos. Con el equipo al límite físicamente, los locales sentenciaron con el 5-3 definitivo en los instantes finales.
A pesar de la derrota, el equipo mostró carácter dejando buenas sensaciones de cara a los próximos encuentros. El próximo sábado, a las 19:30, el Alvatrans recibirá en casa al Albacete, un rival de la parte alta de la tabla. Pese a las bajas, el equipo intentará hacerse fuerte en el Paquito Giménez y convertir su cancha en un auténtico fortín.












