En Socuéllamos, el Jueves Lardero es sinónimo de tradición y sabor, con un protagonista indiscutible: la mona de Pascua. En esta jornada festiva, panaderías como Carrasco Hermanos, ubicada en la calle Bernabé Huertas, trabajan a pleno rendimiento para elaborar estas delicias que marcan el inicio del Carnaval.

David Carrasco, panadero y propietario del establecimiento, explica que este día es especial, ya que llegan a hornear entre 150 y 180 monas, todas hechas con esmero y respetando la receta tradicional. “No es algo que se pida con antelación, sino que hay que hacerlo porque es la tradición”, comenta Carrasco.

El proceso de elaboración de una mona no es inmediato. “En hacerla tardas poco, pero el reposo de la masa es lo que más tiempo lleva”, señala el panadero. Aunque en otras fechas las panaderías trabajan en la producción de dulces como tortas de mosto o de cañamones, las monas ocupan un lugar especial en el calendario gastronómico local.

Para muchos, esta festividad representa el verdadero pistoletazo de salida del Carnaval, la primera gran celebración del año tras la Navidad y Reyes. “Este año ha caído más tarde y ha habido semanas más tranquilas, con sequillos y tortas, pero ahora empieza la fiesta”, explica Carrasco.

Con la vista puesta en la Semana Santa, donde tomarán protagonismo otros dulces como torrijas, ojuelas y rollos fritos, los panaderos de Socuéllamos continúan preservando tradiciones que, generación tras generación, siguen endulzando la historia del municipio.