Esta semana estaba marcada por la llegada de la lluvia a Socuéllamos debido al paso de la borrasca Herminia primero, seguida de la borrasca Iva, que prometía dejar una gran acumulación de precipitaciones en la zona. Nada más lejos de la realidad: finalmente, solo han caído 4 litros de agua por metro cuadrado, de forma muy dispersa y sin convertirse en una lluvia continua.
Las previsiones apuntaban a una semana de intensas precipitaciones, lo que hacía esperar un importante alivio para los campos y los embalses de la comarca. Sin embargo, las precipitaciones han sido mucho más reducidas de lo previsto, dejando a la zona en una situación similar a la anterior al paso de estas borrascas.
Para los próximos días, las previsiones meteorológicas descartan cualquier posibilidad de lluvia, lo que supone un jarro de agua fría para los agricultores, que esperaban un mayor aporte hídrico para los cultivos. La falta de precipitaciones sigue siendo una preocupación, especialmente en una época en la que la humedad es clave para el desarrollo de los cultivos de invierno.
Con este panorama, la incertidumbre se mantiene, y la sequía sigue siendo una amenaza latente en la comarca.












