El CP Villarrobledo, quinto clasificado del Grupo XVIII de Tercera RFEF, vive una de las mayores crisis de su historia reciente. Tras la salida de varios jugadores clave debido a impagos y falta de garantías sobre el futuro del club, todo indica que el equipo no podrá presentarse este sábado al encuentro contra el Villacañas, dejando en el aire su continuidad en la competición.

El equipo ha sufrido las bajas de jugadores fundamentales como el delantero Iván Garrido, el centrocampista Miguel Vives, el goleador del equipo Carmelo Merenciano y el central colombiano Mario Lozano, entre otros. Con apenas 11 jugadores disponibles, la situación se complica aún más tras la sanción del defensa Pepe García. Además, podrían confirmarse en las próximas horas las salidas de Kevin Sánchez, el portero Alberto González ‘Chori’ y el venezolano Leomar Pinto.

El Villarrobledo no solo enfrenta problemas deportivos, sino que también está afectado por una grave crisis financiera. Una deuda pendiente con la Real Federación Española de Fútbol impide inscribir nuevos jugadores, dejando a la directiva sin margen de maniobra para reforzar la plantilla. Las promesas incumplidas por los dirigentes, que habían asegurado soluciones económicas en octubre, han llevado al equipo al límite.

La no comparecencia al partido contra el Villacañas supondría graves sanciones para el CP Villarrobledo y podría ser el paso definitivo hacia su retirada de la competición. Esto marcaría un triste final para un club histórico del fútbol manchego, que ha representado a la ciudad con orgullo durante décadas.

Impacto en la competición

Curiosamente, el último rival del CP Villarrobledo fue el Yugo Socuéllamos, en un encuentro que terminó en empate. Si el Villarrobledo no comparece a los próximos partidos, sus rivales recibirán los tres puntos por incomparecencia, mientras que el Socuéllamos se quedaría únicamente con el punto obtenido en el inicio de la segunda vuelta.

De confirmarse la retirada del CP Villarrobledo, todos los equipos que ya han jugado contra ellos en la segunda vuelta, solo el Socuéllamos, se quedarán con el resultado obtenido (2-2), mientras que los demás equipos serán beneficiados al obtener los tres puntos automáticamente. Esta situación perjudicaría indirectamente a los socuellaminos, que podrían verse en desventaja frente a otros equipos en la lucha por sus objetivos en la competición.